Mostrando entradas con la etiqueta Derechos Humanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Derechos Humanos. Mostrar todas las entradas

Coca-Cola es así

imprimir

Esther Vivas | Público
“Gracias por compartir felicidad”, nos dice el último anuncio de Coca-Cola, pero mirando de cerca parece que Coca-Cola de felicidad más bien reparte poca. O sino que se lo pregunten a los trabajadores de las plantas que la multinacional pretende cerrar ahora en el Estado español o a los sindicalistas perseguidos, y algunos incluso secuestrados y torturados, en Colombia, Turquía, Pakistán, Rusia, Nicaragua o a las comunidades de la India que se han quedado sin agua tras el paso de la compañía. Por no hablar de la pésima calidad de sus ingredientes y el impacto en nuestra salud.
Cada segundo se consumen 18.500 latas o botellas de Coca-Cola en todo el mundo, según datos de la propia empresa. El Imperio Coca-Cola vende sus 500 marcas en más de 200 países. Quién se lo hubiese dicho a John S. Pemberton, cuando en 1886, diseñó tan exitoso brebaje en una pequeña farmacia de Atlanta. Hoy, en cambio, la multinacional ya no vende tan solo una bebida sino mucho más. A golpe de talonario y campañas multimillonarias de marketing, Coca-Cola nos vende algo tan preciado como “la felicidad”, “la chispa de la vida” o “una sonrisa”. Sin embargo, ni su Instituto Coca-Cola de la Felicidad es capaz de esconder todo el dolor que ocasiona la compañía. Su currículo de abusos sociales y laborales recorre, como sus refrescos, todo el planeta.
Ahora, le ha tocado el turno al Estado español. La compañía acaba de anunciar un Expediente de Regulación de Empleo que implica el cierre de cuatro de sus once plantas, el despido de 1.250 trabajadores y la recolocación de otros 500. Una medida que se toma, según la multinacional, “por causas organizativas y productivas”. Un comunicado de CCOO, en cambio, desmiente dicha afirmación, y señala que la empresa tiene enormes beneficios de alrededor de 900 millones de euros y una facturación de más de 3.000 millones.
Las malas prácticas de la empresa son tan globales como su marca. En Colombia, desde 1990, ocho trabajadores de Coca-Cola han sido asesinados por paramilitares y 65 más han recibido amenazas de muerte, según ‘El informe alternativo de Coca-Cola‘ de la organización War on Want. El sindicato colombiano Sinaltrainal ha denunciado que tras dichas acciones se encuentra la multinacional. En 2001, Sinaltrainal, a través del International Labor Rights Fund y la United Steel Workers Union, consiguió interponer en Estados Unidos una demanda contra la empresa por dichos casos. En 2003, la corte desestimó la petición alegando que los asesinatos tuvieron lugar fuera de Estados Unidos. La campaña de Sinaltrainal, de todos modos, había conseguido ya numerosos apoyos.
El rastro de abusos de Coca-Cola lo encontramos prácticamente en cada rincón del planeta donde tiene presencia. En Pakistán, en 2001, varios trabajadores de la planta de Punyab fueron despedidos por protestar y los intentos de sindicalización de sus trabajadores en Lahore, Faisal y Gujranwala chocaron con las trabas de la multinacional y la administración. En Turquía, sus empleados denunciaron, en 2005, a Coca-Cola por intimidación y torturas y por utilizar una rama especial de la policía para dichos fines. En Nicaragua, el mismo año, el Sindicato Único de Trabajadores (SUTEC) acusó a la multinacional de no permitir la organización sindical y amenazar con despidos. Y casos similares encontramos en Guatemala, Rusia, Perú, Chile, México, Brasil, Panamá. Uno de los principales intentos por coordinar una campaña de denuncia internacional contra Coca-Cola fue en 2002 cuando sindicatos de Colombia, Venezuela, Zimbabwe y Filipinas denunciaron conjuntamente la represión sufrida por sus sindicalistas en Coca-Cola y las amenazas de secuestros y asesinatos recibidas.
Aunque la compañía no es únicamente conocida por sus abusos laborales sino, también, por el impacto social y ecológico de sus prácticas. Como ella misma reconoce: “Coca-Cola es la empresa de la hidratación. Sin agua, no hay negocio”. Y ésta succiona hasta la última gota allá donde se instala. De hecho, para producir un litro de Coca-Cola, se requieren tres litros de agua. Y no sólo para su bebida sino para lavar botellas, maquinaria… Agua que a posteriori es desechada como agua contaminada, con el consiguiente perjuicio medioambiental. Para saciar su sed -una embotelladora de Coca-Cola puede llegar a consumir hasta un millón de litros de agua por día, la empresa toma unilateralmente el control de acuíferos que abastecen a comunidades locales dejándolas sin un bien tan esencial como el agua.
En la India, varios estados (Rajastán, Uttar Pradesh, Kerala, Maharastra) se encuentran en pie de guerra contra la multinacional. Varios documentos oficiales señalan la disminución drástica de los recursos hídricos allá donde ésta se ha instalado, acabando con el agua para el consumo, la higiene personal y la agricultura, sustento de muchas familias. En Kerala, en 2004, la planta de Plachimada de Coca-Cola fue obligada a cerrar después de que el ayuntamiento denegara la renovación de su licencia acusando a la compañía de agotar y contaminar su agua. Meses antes, el Tribunal Supremo de Kerala sentenció que la extracción masiva de agua por parte de Coca-Cola era ilegal. Su cierre fue una gran victoria para la comunidad.
Casos similares se han dado en el Salvador y Chiapas, entre otros. En el Salvador, la instalación de plantas de embotellamiento de Coca-Cola han agotado recursos hídricos tras décadas de extracción y han contaminado acuíferos al deshacerse de agua no tratada procedente de dichas plantas. La multinacional siempre ha rehusado hacerse cargo del impacto de sus prácticas. En México, la compañía ha privatizado numerosos acuíferos, dejando a comunidades locales sin acceso a los mismos, gracias al apoyo incondicional del Gobierno de Vicente Fox (2000-2006), antiguo presidente de Coca-Cola México.
El impacto de su fórmula secreta sobre nuestra salud está también extensamente documentado. Sus altas dosis de azúcar no nos benefician y nos convierten en “adictos” a su brebaje. Y el uso del aspartamo, edulcorante no calórico substitutivo del azúcar, en la Coca-Cola Zero, se ha demostrado, como señala la periodista Marie Monique Robin en su documental ‘Nuestro veneno cotidiano‘, que consumido en altas dosis puede resultar cancerígeno. En 2004, Coca-Cola en Gran Bretaña se vio obligada a retirar, tras su lanzamiento, el agua embotellada Dasani, después que se descubriera en su contenido niveles ilegales de bromuro, substancia que aumenta el riesgo de cáncer. La empresa tuvo que apartar medio millón de botellas, que había anunciado como “una de las aguas más puras del mercado”, a pesar de que un artículo en la revista The Grocer señalaba que su fuente era agua tratada del grifo de Londres.
Los tentáculos de Coca-Cola, asimismo, son tan alargados que, en 2012, una de sus directivas, Ángela López de Sá, alcanzó la dirección de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. ¿Qué postura va a tener, por ejemplo, la Agencia ante el uso del aspartamo cuando la empresa que hasta hace dos días le pagaba el sueldo a su actual directora lo usa sistemáticamente? ¿Conflicto de intereses? Lo señalábamos ya antes con el caso de Vicente Fox.
La marca que nos dice vender felicidad más bien reparte pesadillas. Coca-Cola es así, dice el anuncio. Así es y así se lo hemos contado..

COMUNICADO DE LA ASOCIACION DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII Y DE LOS COMITÉS OSCAR ROMERO DEL ESTADO ESPAÑOL

imprimir

ASOCIACION DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII Y COMITÉS OSCAR ROMERO DEL ESTADO ESPAÑOL


Hemos tenido noticia de que el próximo mes de septiembre el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu será investido Doctor Honoris Causa por la Universidad católica de Murcia –UCAM-, a través de la cátedra de Ética Política y Humanidades, que dirige el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, quien será el padrino del dirigente israelí.

Es de conocimiento público la situación de represión y violencia que el Gobierno de Israel, presidido por Netanyahu, despliega contra el pueblo palestino, tanto musulmán como cristiano, haciendo caso omiso de las resoluciones de Naciones Unidas  y de las llamadas de la comunidad internacional.

El Gobierno de Israel cerca ciudades y pueblos, dentro de Cisjordania,  con grandes alambradas de espinos, aislándolos completamente unos de otros. Está erigiendo, de Norte a Sur, un muro de 700 kilómetros de largo, para aislar y humillar al pueblo palestino. Soldados israelíes patrullan calles y mercados por las ciudades de Jerusalén, Hebrón, Ramalla…, atemorizando a la población  palestina, cuya economía se ve estrangulada debido a la escasez de peregrinos y turistas. En algunas ciudades palestinas, los colonos israelíes han usurpado el agua para destinarla a sus nuevos asentamientos,  que crecen sin cesar pese a la prohibición de Naciones Unidas.

Pero no es esta la actitud de todos los israelíes. En el Estado de Israel hay ciudadanos y ciudadanas, organizaciones e instituciones que están en desacuerdo con su Gobierno, condenan su política represiva y violenta contra el pueblo palestino, defienden el camino del diálogo un diálogo respetuoso con dicho pueblo y reclaman su derecho a la independencia.

Ante esta realidad, la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y los Comités Óscar Romero del Estado Español manifestamos nuestro más radical rechazo al galardón concedido por la Universidad Católica de Murcia al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por considerarlo un insulto y un desprecio al pueblo palestino, un atentado contra los Derechos Humanos y una negación de la dignidad de este pueblo que habita con pleno derecho la tierra desde varios milenios. Nos parece un escándalo que una Universidad que se proclama católica actúe en contra de los más elementales principios de la Ética humanitaria y del Derecho Internacional y legitime actuaciones que lesionan los legítimos derechos del pueblo palestino.

En la encíclica Pacen in terris Juan XXIII llamaba a cristianos y no cristianos a construir la paz fundada en la libertad, la justicia y el amor. Monseñor Romero denunciaba proféticamente la “paz” basada en la represión y el miedo, y hacía un llamamiento a respetar el derecho a una vida digna. Jesús de Nazaret clamaba, indignado: “¡Ay de vosotros cuando todo el mundo os alabe, porque eso es lo que hacían los antepasados de esta gente con los falsos profetas!” (Lc 6,26). El salmista judío defendía el encuentro entre Bondad y Lealtad y el beso entre Justicia y Paz (Sal 85,10). Contra los deseos del salmista, Netanyahu ha conseguido una alianza entre la injusticia y la violencia para destruir al pueblo palestino, legítimo habitante de esos territorios desde milenios.

Si la Universidad Católica de Murcia no quiere ser cómplice de la sistemática agresión del Gobierno de Israel contra el pueblo palestino, debe renunciar a la concesión del doctorado honoris causa al primer ministro israelí. Todavía está a tiempo.

Madrid, 7 de agosto de 2013.

Dom Pedro Casaldáliga, amenazado por invasores de Maraiwatsede

imprimir

La novela de la Tierra Indígena (TI) de Maraiwatsede, situada en el Alto de Boa Vista, Mato Grosso, el Xavante, cada día tiene nuevos capítulos. A principios de la semana pasada, un grupo de mujeres, hecho manifestaciones en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia y salió de la pista en frente del Palacio Presidencial, bloquearon el tráfico durante unos minutos.

Se buscaba revertir la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF), que dejó sin mandato judicial del Tribunal Federal Regional (TRF 1 º), que suspendió el juicio de intrusos (eliminación de los no indígenas) zona.

A su regreso de Brasilia, los días 9, irritado y enojado porque no han conseguido lo que querían, estos manifestantes hablaron, sin preocuparse de los otros pasajeros en el autobús, en contra de los indios y la Prelatura de São Félix do Araguaia. En un momento uno de ellos dijo: “Sabemos que todo esto es culpa de Peter Bishop, pero vamos a resolver bastante fácil, vamos a hacer una breve visita a él.”

Las amenazas no son nuevas, pero se necesita una más grave porque los atacantes de la zona de la India, después de haber logrado durante casi dos décadas para crear todos los embargos legales posibles contra su expulsión, ya están desesperados, porque los resultados son parecidos.

El 3 de noviembre, Damian hijo del jefe para volver a Garzas Bar, donde había ido para el tratamiento dejar indígena, fue perseguido por dos vehículos conducidos por personas con las que fueron reconocidas con la oficina de la Selva, el núcleo de la invasión del territorio indio Maraiwatsede . Más tarde, otros tres coches que dejar de tratar de rodear el vehículo y dirigida por él. Al tratar de escapar de la persecución, el coche volcó, dejando el inconsciente indígena. Los camioneros de conducción a lo largo del sitio rescató al conductor. El vehículo fue quemado finalmente por los perseguidores.

La historia de la agresión contra el Xavante de Maraiwatsede se extiende por casi medio siglo. Su territorio fue ocupado, la sugerencia de la década de 1960. En las inmediaciones de la aldea fue construida para albergar la Granja Suiá Missu en 1962. En 1966, los indios eran arrancados de su tierra y arrojados en otro pueblo 400 kms.

En 1980, Suiá Missu fue vendido a una empresa italiana, durante Rio/92, presionado por las entidades brasileñas e italianas, se comprometió a volver a Xavante 165.000 hectáreas.

Esto causó indignación en los agricultores y los políticos locales que, incluso en 1992, organizó la invasión de la zona de la tierra cada vez más grande y mejor y la búsqueda de familias de campesinos sin tierra o los ocupantes ilegales para ocupar el resto, por decir que la Tierra tenía un destino social.

En 1993 la zona fue declarada tierra indígena. En 1998, ya demarcadas, fue aprobado por decreto del Presidente de la República. Sin embargo, el Xavante sólo regresó en 2004, la promoción de la ocupación de su propio territorio.

Desde 1995, la acción legal ya la determinación de los intrusos en la zona, ya la suspensión de la pena, si tenían éxito. En 2012, cuando la FUNAI y el Ministerio Público Federal (MPF) ya había presentado a los intrusos Justicia planea comenzar en octubre, un juez de la TRF-1, 13 de septiembre, ordenó la suspensión de la acción. Por último, el 17 de octubre, el Supremo Tribunal Federal (STF) suspendió la orden judicial y el Tribunal Federal inició el 6 de noviembre, la entrega de citaciones para la eliminación de los ocupantes ilegales de sus tierras. Un grupo de trabajo, con el apoyo de la Fuerza Nacional, el Ejército y la Policía Federal, se encuentra en la zona por decisión judicial efectiva.

La Coordinación Nacional de la CPT está satisfecho con el resultado de este caso, pero no antes de darse cuenta de la diferencia de trato entre los grupos indígenas y otras comunidades tradicionales, frente a la propiedad. El Maraiwatsede es emblemático de. Los derechos de los pueblos indígenas y otras comunidades primitivas son sólo toleradas, sino para que tengan validez, el camino por recorrer es largo y arduo.

La prórroga indefinida de la resolución de conflictos parece ser una estrategia para socavar la resistencia de las comunidades. Multiplicar los recursos judiciales extremas, se niega la autenticidad de los documentos, se pusieron bajo sospecha autores de los informes antropológicos y otras acciones del género. Son miles de subterfugios legales, admitidas por la justicia, por los procesos, en especial el reconocimiento de territorial, no camine.

Además, los procesos que implican el “derecho de propiedad” es una agilidad impresionante. A menudo, sin necesidad de documentos que acrediten la propiedad legal y no escuchar a los que se verán afectados se emiten mandatos recuperación que se realizan rápidamente usando hasta que todo el aparato coercitivo del estado.

La Coordinación Nacional de la CPT felicita a los Xavante de Maraiwatsede por su lucha persistente de la resistencia, y presenta la Prelatura de São Félix do Araguaia y por lo que cada particular, su obispo emérito, Mons. Pedro Casaldáliga, su solidaridad, sobre todo ahora que los ataques y amenazas venideras

El pueblo Ngäbe Buglé

imprimir

El tapahuevo de Kibian


El pueblo Ngäbe Buglé tiene una paciencia milenaria, recordemos que para lograr construir el Canal de Panamá a inicios de la República, está magna obra tuvo que expropiar las tierras, territorios y recursos naturales del Pueblo Ngäbe Buglé, sin ninguna consulta previa e informada, ni ninguna indemnización histórica, moral, ni económica, han recibido hasta el día de hoy. Por el contrario tuvieron que asesinar a su líder el General de Brigada Ngäbe Buglé, Victoriano Lorenzo.
 
En 1908, el Presidente Manuel Amador Guerrero, elimino los Cabildos Indígenas Ngäbe Buglé, su lengua materna, su costumbre, su cultura e identidad a través de la Ley 19 del 2 de noviembre de 1906.  Luego, el Presidente José Domingo de Obaldía acordó con el Jefe de la Iglesia Católica cristianizar y civilizar a las tribus salvajes de indígenas, mediante la Ley 59 del 31 de diciembre de 1908.
 
En 1912, la Asamblea Nacional de Panamá, expropia  tierras y territorios de los Pueblos Indígenas y son ofrecidas a familias ó individuos que se establecían como colonos, e implanta en sus comunidades: Alcaldes, Tesoreros Municipales, Recaudos Fiscales, etc., mediante la Ley 56 del 28 de diciembre de 1912. Sería interesante conocer los nombres de esas familias que se apropiaron de las tierras Ngäbe Buglé.
 
Con el Presidente Ricardo Martinelli, se aprobó el Decreto N° 537 del 2 de junio de 2010, la cual modifica más de 60 artículos de la Carta Orgánica Administrativa del Congreso General Ngäbe Buglé, desmantela la estructura y autonomía Política del Pueblo Ngäbe Buglé, con el objetivo de liquidar y desmembrar al pueblo Ngäbe Buglé. Dejando como consecuencia la sangre derramada de Antonio Smith, Virgilio Castillo, Jerónimo R. Tugrí, Mauricio Méndez y centenares de heridos, detenidos, violaciones de mujeres y de adolescentes Ngäbe.
 
El 12 de octubre del 2009 se realizó la marcha indígena contra la minera y la hidroeléctrica que duró más de 20 días y no fueron recibidos por la Presidencia, luego el 9 de agosto del 2010, manifestantes indígenas marcharon a la Presidencia de la República y nuevamente no fueron recibidos. En los 20 años de democracia, los gobiernos tienen la manera de crear comisiones de alto nivel, que se diluye con el paso del tiempo, divide dirigencias, compra conciencias, cierra las puertas al diálogo y finalmente no cumplen con acuerdos ni sus promesas.
 
En esta nueva negociación, el gobierno panameño llega con las manos manchadas de sangre, tiene el poder político y económico, tiene de aliados a empresarios e industriales nacionales y extranjeros, tiene los medios de comunicación para promover las bondades de las hidroeléctricas, el racismo, la discriminación a las visiones indígenas, tiene instituciones controladas como la Asamblea Nacional de Diputados, el Tribunal Electoral, la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría de la nación y para colmo la contraparte negociadora tienen familiares en las empresas hidroeléctricas.
 
El pueblo Ngäbe Buglé solo tiene la historia de su parte, la razón, la dignidad de todo un pueblo, el respaldo de la opinión pública, de los movimientos sociales, de nuestro pueblo Kuna y del pueblo Emberá Wounaan. El pueblo Ngäbe Buglé cuenta además con instrumentos internacionales sobre derechos humanos de los Pueblos Indígenas, el convenio 169 de la OIT, la Declaración de la ONU sobre derechos humanos de los Pueblos Indígenas, la política de la FAO para Pueblos Indígenas, laConferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR), el Convenio de la Biodiversidad Biológica, la Constitución de la República. Y todas las manifestaciones de respaldo de todos los movimientos sociales, Pueblos Indígenas y Campesinos del mundo.
 
El pueblo Ngäbe Buglé, se encuentra ante un desafío más allá de la explotación minera o hidroeléctrica, se encuentra ante la pervivencia de existir como pueblo, como cultura, como nación, se encuentra entre la vida y la muerte, puesto que el gobierno panameño ha demostrado que utilizará todos los medios a su alcance para sembrar el miedo y el terror, aplicando el genocidio sistemático de exterminar una cultura para beneficio de los intereses empresariales y extranjeros.
 
Más de 500 años han pasado y la paciencia de la Cacica Silvia Carrera y del pueblo Ngäbe Buglé tiene un límite. Entonces resulta cómico y ridículo que el gobierno solicite paciencia al pueblo Ngäbe Buglé, que seda su vida, su alma, la vida de generaciones futuras. ¿Cómo ofrecer un granito de arena si han ofrecido toneladas de oro al desarrollo de Europa, USA, la ACP.?
 
El gobierno hace todo lo posible e imposible para dilatar las reuniones, incumple los acuerdos de San Lorenzo, pero se toparon con una Cacica y de cientos de mujeres Ngäbe que se cansaron de ver morir a sus hijos de hambre, de enfermedades curables, de balas, ciegos y tuertos por los perdigones de los policías y fronterizos, de las mentiras y los insultos del gobierno.
 
El tapahuevo de Quibián era de oro, su pechera, corona, anillos y pulseras eran de oro, tal vez por ello Cristóbal Colón secuestro y asesino a su extensa familia y amistades.  El 16 de abril de 1503, Cristóbal Colón es expulsado del territorio Ngäbe Buglé por el Cacique Quibián, al destruir el Fuerte de Santa María de Belén, primer asentamiento español en nuestro continente Abya Yala. 509 años después, la dignidad baja desde las montañas de Cerro Colorado, danzado en forma de caracol y cubierta de chaquiras.

Lo que el Barça (que és molt més que un club) publicita

imprimir

 Salvador López Arnal, Rebelión.

Es probable, muy probable, que el Barça, que fue y sigue siendo mucho o algo más que club de fútbol (uno de sus presidentes fue asesinado por el fascismo golpista y el club y sus alrededores fueron, durante largos años, símbolos del antifranquismo catalanista para un importante sector de la ciudadanía catalana), sea actualmente el mejor equipo del mundo, y el que practica fútbol más interesante, y uno de los más grandes clubs de la historia de este deporte. Empero, no se pueden usar los mismos elogios –todo lo contrario- para dar cuenta del contenido de la publicidad que sus actuales camisetas llevan incorporadas. En los campos de fútbol, en calles, en empresas, en oficinas, en institutos, incluso en universidades, la Fundación Qatar, es decir, el emirato del mismo nombre, pasea con ellas. ¡Qué infamia! ¡Y en la denominada ciudad de los prodigios! ¿Será tal vez porque aspiraba a ser también la “millor botiga del món”!

¿Qué es Qatar? ¿De qué hablamos cuando hablamos del emirato? Conocemos algunos detalles pero el excelente artículo de Nazanín Armanian [NA] –“Qatar: una dictadura modélica”- en Público da pie para recordar algunas de sus características más destacadas.

Qatar «Tierra» (frente a Bahréin que significa «Mares») señala NA, está gobernado por el jeque Mohammed bin Thani, “un peculiar sátrapa astuto y sagaz que sentado sobre la tercera reserva mundial de gas ha sabido utilizar el petróleo y el canal televisivo Al-Jazeera” para conseguir un fuerte crecimiento económico muy desigual y convertirse en un actor que cuenta en la esfera internacional. La dictadura absolutista política-religiosa de Thani aparece como un modelo alternativo frente al régimen saudí, aunque, apunta NA, “compartan la vigencia de la pena de muerte y la ausencia total de libertades e instituciones democráticas como el Parlamento y los partidos”. 

En vez de democratizar o empujar hacia la democratización como a veces se airea en Occidente y en instituciones interesadas los días de fiesta, acuerdos y votaciones, NA sostiene que el Emir compra voluntades para lavar su imagen: “en su propaganda desaparece el 85% de la población -1,4 millones de trabajadores inmigrantes varones- que carecen de los escasos derechos de ciudadanía que disfrutan los aproximadamente 300 mil cataríes de ‘pura cepa’”. La singular composición de la población hace que haya sólo “una mujer por cada cuatro varones”. En una situación de semiesclavitud -sueldos de hambre y pasaportes confiscados por el Estado-, “los trabajadores extranjeros son víctimas de abusos y malos tratos por parte de sus patronos que los llevan al borde del suicidio”. NA recuerda que en 2007 unos 20.000 trabajadores inmigrantes huyeron de sus empresarios o “empleadores”, “mientras el gobierno regala la nacionalidad a los ricos y famosos de todo el mundo e inaugura una mezquita faraónica con capacidad para 42.000 fieles”.

Sobre Al-Jazeera, la cadena televisiva del emirato, NA señala oportunamente que “en la guerra contra Irak dividió el mundo en naciones y no en clases, como si los dirigentes iraquíes no fueran también responsables de la tragedia que todavía continúa sufriendo ese pueblo”. En el canal catarí, patrimonio también de la familia real, “no existen la oposición al Emir ni las protestas de Barhéin aplastadas por los tanques de Riad”. Los amigos son los amigos y a los opositores ni pan ni agua ni consideración informativa alguna. El resto siempre es silencio.

Qatar alberga una base militar estadounidense, una de las 800 desplegadas en el mundo, y participa activamente en la lucha contra la primavera o primaveras árabes. NA señala que inyecta armas y dinero “a la parte siniestra de la oposición anti-Assad de Siria”, no habla de toda la oposición anti-Assad, después de haber participado en el bombardeo de la población libia. El emirato “también ha financiado al partido tunecino Nahda y medió para que el gobierno islámico mantenga buenas relaciones con Washington”.

NA señala finalmente que tal vez pueda argüirse que el régimen catarí sea el menos malo de la zona. Pero no se trata de escoger entre males. Las relaciones económicas internacionales deberían, sostiene NA, “utilizarse para presionar a gobiernos de esta este tipo para que respeten los derechos humanos más elementales”.

El actual presidente del Barça, el mismo individuo que habla de “mariconades” entre risas en viajes de regreso, llegó a una cuerdo “político-económico muy positivo para la institución” con el emirato qatarí. Non olet: el dinero no huele. Una persona tan razonable en ocasiones como Josep Guardiola comentó, días antes de la asamblea de compromisarios del Barça que dio su vist i plau al acuerdo, orientando e influenciando claramente en el voto de delegados indecisos, que a él le habían tratado muy bien cuando había jugado en el emirato. 

¡Qué cosas tan interesantes que dice en ocasiones el “filósofo Guardiola”! Ese día, con seguridad, no madrugó, como él suele recomendar, y se olvidó -¡mecachis!- de los numerosos y nada fraternales escenarios que también se ubican en ese territorio no futbolístico. Allí no sólo se pisa la mano de algunos jugadores.

Nota:
[1] http://blogs.publico.es/puntoyseguido/390/catar-una-dictadura-modelica/

SOÑANDO EN OTRO MUNDO POSIBLE

imprimir

 En el 63 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos 
 
Fernando Bermúdez López
 
El 10 de diciembre de 1948, después de los horrores de la Segunda Guerra mundial, la Asamblea de Naciones Unidas emitió la Declaración Universal de los Derechos Humanos, lo cual significó un avance para la humanidad en orden a la construcción de una sociedad libre de discriminaciones, justa y digna. Este acontecimiento fue un paso trascendental en la toma de conciencia de la dignidad de la persona humana sin importar etnia, cultura, lengua, nacionalidad, credo religioso, ideología política, género o condición social. Estos derechos son la materialización del deseo de un mundo más justo, equitativo y solidario, constituyéndose en el criterio fundamental de la ética social.
 
Jesús nos enseña en su Evangelio la regla de oro de los derechos humanos: “Todo cuanto queráis que os hagan las demás personas, hacedlo vosotros con ellas.  Y lo que no queráis que os hagan, no hacerlo con ellas”.
 
Hoy, 63 años después, lamentamos que los derechos humanos, que comprenden los Derechos Socioeconómicos, Políticos, Culturales y Ambientales, como son el derecho a la seguridad alimentaria, salud, vivienda, educación, trabajo, salario digno, seguridad social, ambiente sano, identidad cultural…, siguen siendo violados en España y en el mundo.
 
Las guerras de Afganistán, Irak y norte de África,  la represión en Colombia, Siria, Yemen…, la brutal tiranía de Israel contra el pueblo palestino y de Marruecos contra el pueblo saharaui, y sobre todo, la realidad de los mil millones de hambrientos en el mundo, son algunos de los muchos signos que contradicen la Declaración Universal de Derechos Humanos. Los intereses de las grandes potencias y del Mercado se han impuesto sobre la vida de los pueblos y del derecho internacional.  A lo anterior se suma la escandalosa agudización de la brecha socioeconómica entre países ricos y países empobrecidos. Mientras las multinacionales del Norte y corporaciones financieras se enriquecen con la explotación y expoliación de los recursos naturales de los países del Sur, aumenta la pobreza, el hambre y el sufrimiento en este hemisferio, sobre todo en África, América Latina y gran parte de los países asiáticos. Noam Chonski señala que 263 familias controlan el 80% de la riqueza del mundo.  La situación de pobreza extrema en los países del sur está forzando a que grandes contingentes emigren hacia el norte, arriesgando incluso sus vidas.
 
La globalización del capitalismo neoliberal ha desencadenado la mayor crisis socioeconómica y financiera de la historia, generando desempleo masivo y aumento de la pobreza tanto en España como en otros países del norte y del sur. Esta crisis la visualizamos fundamentalmente como una crisis de humanidad, una crisis ética y espiritual, porque se han colocado los intereses del mercado por encima de la persona humana y del bien común, y la razón de la fuerza de las armas  sobre la fuerza de la razón de la vida. Por eso calificamos al capitalismo neoliberal como la negación sistemática de los derechos humanos y de la ética. En este sistema no hay futuro para la humanidad ni para el planeta.

Jesús de Nazaret, en su Evangelio, desenmascara el sistema económico y político. Dice: “Sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan como señores absolutos y los grandes las oprimen con su poder” (Mt 20,25). Hay una minoría que oprime, explota y excluye, y una mayoría oprimida, explotada y excluida. Así lo vio Jesús en su tiempo. Y todavía hoy es así. Y sigue diciendo: “Entre vosotros no ha de ser así. El que quiera ser el primero, hágase el servidor de todos”. Jesús presenta un ideal ético-utópico.
 
La democracia real, fundada en el respeto sagrado a los derechos humanos, necesita de ese horizonte ético-utópico, que es el ideal ético hacia el que se debe caminar. Hoy se está formulando un nuevo paradigma: un ideal ético-utópico nuevo en la sociedad civil. Hay un clamor, cada vez más generalizado, por controlar, desde el mismo pueblo organizado, el poder económico y  político.

 La conmemoración de la Declaración Universal de los Derechos humanos nos reta a soñar y luchar por otro mundo posible en donde cada ser humano sea hermano del otro y en donde sus estructuras socioeconómicas y políticas aseguren la justicia, la paz y la vida digna de todos los hombres y mujeres, y se priorice, asimismo, el bien común y el cuidado del medio ambiente por encima de los intereses privados y de las grandes potencias. Estos son los sueños de multitud de hombres y mujeres indignados, sobre todo jóvenes, aquí y en todo el mundo.

Miles de personas comienzan a ocupar las rejas de Fort Benning exigiendo la clausura de la Escuela de las Américas

imprimir

Miles de personas comienzan a ocupar las rejas de Fort Benning exigiendo la clausura de la Escuela de las Américas

FORT BENNING, GEORGIA – La música inunda el ambiente y la atmósfera se carga de entusiasmo a medida que gente de todos los EE.UU. y de toda América llega a Fort Benning Road, la entrada principal de la base militar y sede de la Escuela de las Américas del ejército norteamericano, cuyo nombre ha sido cambiado al Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad.

Miles de personas han acudido este fin de semana a Columbus, Georgia, para participar en el encuentro antimilitarista vigente más grande del país. Exigirán el fin de la militarización de América Latina por parte de EE.UU. y el cierre del Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad, antes conocido como la Escuela de las Américas.

“Hemos venido este fin de semana porque la desigualdad y la opresión continúan, y la Escuela de las Américas desempeña un papel en todo ello,” declara Jimena Paz, líder del movimiento de resistencia en Honduras. “En mi país los egresados de SOA siguen reprimiendo los movimientos sociales que han surgido contra el golpe militar encabezado por los egresados de esta escuela en Fort Benning.”

Anteriormente este año, 69 miembros del Congreso le pidieron al Presidente Obama cerrar la escuela por Decreto Ejecutivo, y el mes pasado el Representante Jim McGovern (D-MA) introdujo legislación tendiente a suspender las operaciones de la escuela, e investigar los abusos a los derechos humanos que tienen lugar en América Latina.

“La historia humana se ha ido forjando a partir de numerosos actos de coraje,” ha reiterado el actor y director de cine Martin Sheen, quien se dirigirá a la multitud este fin de semana. Sheen lleva más de una década reclamando públicamente que la Escuela de las Américas sea clausurada. “Queramos reconocerlo o no, somos responsables los unos de los otros, y todos lo somos del mundo.”

Este fin de semana subirán al escenario con Martin Sheen este fin el Presidente de NAACP de Georgia, Edward DuBose, representantes de la Alianza de la juventud indocumentada de Georgia (Georgia Undocumented Youth Alliance), sobrevivientes de la tortura, activistas de los derechos humanos de América Latina y muchos más. Puedes consultar el programa detallado.

La convergencia de este fin de semana incluirá plenarias, talleres, conciertos, una manifestación masiva y una vigilia por la paz que transformarán Fort Benning, de un lugar en el que se forman asesinos, en un lugar para la memoria y la resistencia no violenta, empleando imágenes de mártires, cruces, estrellas y flores para crear un homenaje en honor de las víctimas de la violencia de la SOA en la reja principal del fuerte. Una participante está decidida a llevar su protesta al interior de la base militar, arriesgando ser arrestada hasta seis meses en una prisión federal.

SOA/WHINSEC es una escuela de capacitación militar para soldados latinoamericanos, financiada con los impuestos y ubicada en Fort Benning, Georgia. La escuela copó titulares de prensa en 1996, cuando el Pentágono hizo públicos los manuales de entrenamiento que usaba la escuela y que abogaban por la tortura, la extorsión y las ejecuciones extra judiciales. A pesar de todo ello, nunca se ha llevado a cabo una investigación independiente de la escuela de entrenamiento. Ninguno de los egresados famosos de la Escuela han alcanzado el poder por las urnas, como ha informado la revista Time en una edición de octubre 2011, “¿Es tiempo de cerrar la cortina sobre la “Academia de golpes?'”

SOA Watch es un movimiento no violento de bases que busca la clausura de la Escuela de las Américas y el cambio de la política exterior de EE.UU. hacia América Latina. Para mayor información, visítenos en SOAW.org.

Por el derecho del Estado Palestino. Las raíces del conflicto en el Medio Oriente.

imprimir

Giovanni Beluche Velásquez, Panama Profundo.



Un Estado terrorista apoyado por occidente

De forma sistemática el régimen fascista de Israel ha venido practicando el exterminio étnico contra la población palestina, ante la complacencia de los gobiernos del “civilizado” occidente. Son muchas las resoluciones de la ONU incumplidas por Israel y nada pasa. ¿Dónde quedaron las bravuconadas de los gobiernos europeos y de Estados Unidos cuando se trata de condenar a los pueblos que luchan por su autodeterminación?, ¿Dónde están las tropas de la OTAN que invaden Libia, Afganistán o Irak en “defensa” de los derechos humanos?, ¿Por qué no invaden Israel para desarmar sus máquinas genocidas, que cada día despedazan a las niñas y niños palestinos?

Los principales responsables de esta masacre son los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea, que han armado y sostenido al gendarme de sus oscuros intereses en el Medio Oriente. También son cómplices el montón de reyezuelos y emires de la Liga Árabe, más preocupados por comprar los nuevos modelos de Mercedes Benz con la renta petrolera.

Al sembrar la muerte en cada cuadra de Gaza, el gobierno de Israel está condenando a su propio pueblo a vivir bajo la amenaza permanente de la guerra. Cuando la población palestina, en inferioridad de condiciones, responda legítimamente a la agresión, los primeros responsables serán el gobierno de Israel y sus aliados occidentales.

El origen del conflicto

Antes de 1947 el Estado de Israel no existía, en Palestina convivían árabes, cristianos y hebreos. La ONU creó artificialmente el Estado de Israel y los judíos, que eran dueños del 6% de la tierra, pasaron a apoderarse del 90% del territorio (datos del Fondo Nacional Judío). En Palestina vivían aproximadamente 950,000 árabes palestinos, quienes ocupaban unos 475 pueblos y grandes ciudades. En menos de seis meses la población palestina había sido diezmada, pasando de casi 1 millón a tan sólo 138,000 habitantes.
El Estado sionista con la complicidad de las potencias occidentales, en pocos meses había asesinado y desalojado por la fuerza a más de 800 mil palestinos. Bandas fascistas y el propio ejército de Israel expulsaban a familias enteras de sus casas. Quienes se quedaban eran sometidos a un oprobioso régimen de apartheid. El silencio de la ONUseguía siendo el cómplice perfecto para el exterminio étnico.

Los sionistas destruyeron sistemáticamente, cuadra por cuadra, las casas y posesiones de los palestinos, condenándoles a vivir en campamentos para refugiados en los países vecinos. Entre 1948 y 1949 habían arrasado con unos 400 pueblos y ciudades, según datos del nada sospechoso Israel Shanak, Presidente de la Liga Israelí de Derechos Humanos y Cívicos.

El laborioso pueblo palestino presenció como más de sus 10 mil empresas, industrias y tiendas les fueron confiscadas y entregadas a colonos judíos. Los agricultores palestinos, que siempre destacaron por su habilidad para cultivar en zonas poco aptas, fueron expulsados de sus tierras y 21,200 hectáreasde limonares y fincas de oliva fueron expropiadas por los sionistas.

A confesión de causa relevo de pruebas

El propio fascista judío Moshe Dayan confesó ante los estudiantes del Instituto de Tecnología de Israel (19-marzo-1969): “Vinimos aquí, a un país que estaba poblado por árabes, y estamos construyendo aquí un Estado hebreo, judío. En lugar de pueblos árabes, hemos levantado pueblos judíos. Ni siquiera sabéis los nombres de esos pueblos, y no os lo reprocho, porque esos libros de geografía ya no existen. Ni los libros ni los pueblos existen tampoco. (…) No hay un solo asentamiento que no se haya levantado en el lugar que fue de un antiguo poblado árabe”. Los comentarios sobran.

Desde 1947 a la fecha, Israel siguió invadiendo tierras de los países vecinos, provocando muchas y cruentas guerras con los pueblos árabes. Ese método de arrasar, asesinar, expulsar se sigue practicando y es una de las causas de la gravedad del conflicto. El Estado de Israel estimula que judíos residentes en cualquier país del mundo, se vayan a vivir a colonias construidas en territorios que fueron y siguen siendo arrebatados a los palestinos.

Un Estado racista y antidemocrático

Los “admirados” kibbutz, supuestos modelos de organización social y productiva, son la mejor expresión de la naturaleza racista del Estado de Israel. El militante judío por los Derechos Humanos Israel Shanak afirma que “ … la mayor parte de los israelíes han sido concientes desde hace tiempo del carácter racista del kibbutz, no sólo contra los palestinos sino contra todos los seres humanos que no sean judíos  (Israel Today: The Other Apartheid, 1986).

Si obreros eventuales cristianos entablan relación con mujeres judías y pretenden ser miembros del kibbutz tienen que convertirse al judaísmo: “Los candidatos cristianos a pertenecer a un kibbutz mediante conversión han de prometer que en adelante escupirán cuando pasen ante una iglesia o una cruz” (Ibid.). El 93% de la tierra de Israel es administrado por el Fondo Nacional Judío, bajo sus reglas “ para tener derecho a vivir en la tierra, arrendarla o trabajar en ella, tienes que demostrar que tienes al menos tres generaciones de ascendencia materna judía” (Ralph Schoenman, El Conflicto Árabe – Israelí, 1991)

Por una Palestina laica, democrática y no racista

Frente a la agresión terrorista del sionismo, los palestinos tienen el derecho a defenderse por todos los medios, incluida la derrota militar de Israel. Mientras ese país postizo siga siendo un portaviones guerrerista, no habrá paz en el Medio Oriente. Los pueblos del mundo han salido a condenar la masacre, a exigir una  Palestina laica, democrática y no racista, donde convivan las diferentes culturas que compartían esos territorios, arrebatados ilegítimamente por las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial para crear un Estado artificial llamado Israel.

“El 9 de abril (de 1948), bandas de terroristas (israelíes) atacaron esa pacífica aldea, que no era un objetivo militar, asesinaron a la mayoría de sus habitantes –240 hombres, mujeres y niños – y dejaron a algunos con vida para hacerlos desfilar por las calles de Jerusalén. Invitaron a todos los corresponsales extranjeros a ver las montañas de cadáveres y los destrozos causados en Deir Yassin”. Albert Einstein (New York Times, 4/dic./1948)

¡Palestina vive, Palestina resiste!
Nota del autor:
todas las citas y datos de este artículo son de autores judíos.

Multinacionales que quieren prolongar la guerra en el Congo

imprimir


Zenit, agencia de noticias del Vaticano, dijo hace poco que “la crisis humanitaria más olvidada en nuestro planeta es la del Congo” De vez en cuando en los medios asoma la tragedia pues ya no hay modo de ocultarla. Pero lo que se dice de ella es todavía irrisorio e insultante en comparación con la magnitud de la barbarie y el genocidio. Y no hay llanto, ni pedir perdón, ni propósito de enmienda.
En esta Carta a las Iglesias de vez en cuando decimos una palabra sobre el Congo. Es un muy pequeño grano de arena.

Ahora, aunque no sea más que por pudor, volvemos a recordar a ese inmenso “pueblo crucificado”. Presentaremos, resumidamente, tres textos que han llegado a nuestras manos estos días. Terminaremos con una breve reflexión.

1. “Quieren prolongar la guerra en el Congo”

En Periodista Digital del 27 de noviembre el jesuita Ferdinand Muhigirwa acusa a la comunidad internacional de querer prolongar la guerra en el Congo. “Si la comunidad internacional lo quisiera realmente, la guerra en la República Democrática del Congo terminaría en pocos días”.

Y da la razón. “Está claro que la raíz del conflicto son los minerales, de los que se benefician las empresas mineras y los países extranjeros, pero no la población autóctona que se ve obligada a vivir con menos de un dólar al día”. Los organismos supranacionales, como la Unión Europea, prefieren que la contienda se mantenga y ”se prolongue en el tiempo de forma interminable”.

El genocidio, por causa de la guerra y la pobreza, es claro. “Es terrible que en un país tan extremadamente rico la población viva abocada a tales niveles de pobreza”. Y crece la deshumanización.

En El Salvador lo entendemos bien. Desde hace décadas se produce el abandono progresivo de la agricultura: “la gente no quiere seguir trabajando en los sectores tradicionales porque prefiere enriquecerse en las minas” Y sufren los niños: “Las familias permiten a sus hijos abandonar el colegio desde edades muy tempranas para excavar. Creen que así se van a hacer ricos, cuando después la mayoría no consigue más de 50 dólares al mes”.

Son palabras mayores.
1. la guerra en el Congo es un genocidio que ha producido 5 millones de muertos en 15 años.
2. El genocidio puede ser detenido, pero la comunidad internacional, las democracias del Norte, no quieren detenerlo.
3. El Congo es un pueblo activamente crucificado.

2. “El teléfono celular: ataúd del Congo”

En lenguaje periodístico Cristóbal Saura explicaba en El portal del medio ambiente, el 6 junio de 2007, por qué ocurre el genocidio y por qué se oculta.

El genocidio.

En las montañas orientales del Congo hay coltán y niobio, además de oro, diamantes, cobre y estaño. El coltán, abreviatura de colombio-tantalio, está en suelos de una antigüedad de tres mil millones de años. Se usa con el niobio para fabricar los condensadores para manejar el flujo eléctrico de los teléfonos celulares. Cobalto y uranio son elementos esenciales para las industrias nuclear, química, aeroespacial y de armas de guerra. Alrededor del 80% de las reservas mundiales de coltán están en el Congo.

Por el control de estos minerales escasos hay una guerra tremenda. Los poderes multinacionales quieren controlar la minería de la región. Conclusión: “el motivo del genocidio son estos minerales que buscan las corporaciones” y además están destruyendo la segunda área verde del planeta después del también amenazado Amazona.

Un poco de historia.

En 1996 Estados Unidos patrocinó una invasión de fuerzas militares de las vecinas Rwanda y Uganda. Hacia 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército rwandés comenzó a ganar más de 20 millones de dólares por mes con la minería del coltán. Hay cientos de informes que denuncian abusos de los derechos humanos en esa región minera.

Las empresas con capacidad tecnológica convierten el coltán en el codiciado tantalio en polvo y lo venden a Nokia, Motorola, Compaq, Sony y a otros fabricantes que lo usan en teléfonos celulares y otros aparatos de tecnología “de punta”.

Keith Harmon Snow dice que para analizar la geopolítica del Congo y las razones de una guerra casi inacabable desde 1996, hay que comprender el crimen organizado por negocios multinacionales.

La guerra del Congo se planificó con las inversiones de corporaciones multinacionales de Estados Unidos, Alemania, China y Japón en la región. Y está apoyada por las más poderosas corporaciones, la Cabot Corporation y al OM Group, de Estados Unidos; la HC Starck de Alemania; y Nigncxia, de China.

Redes criminales, preparadas y mantenidas por esas multinacionales, practican la extorsión, soborno, violación y matanzas. Y obtienen beneficios sin precedentes con la minería del Congo. Hasta 6 millones de dólares en cobalto crudo salen a diario de la RDC. Sin embargo, casi nunca aparecen estas compañías en los informes sobre derechos humanos.

Personajes relacionados con el negocio del coltán han estado muy cercanos al gobierno de Estados Unidos. Sam Bodman fue llamado por el Presidente Bush en 2004 para ser Secretario de Energía. Nicole Seligman fue consejera legal de Bill Clinton. Muchos que alcanzaron posiciones de poder en la administración Clinton pasaron a altos cargos en Sony Corporation.

En el negocio participan distribuidores norteamericanos de armas, como Simax, y las compañías que fabrican material de guerra para el Pentágono, llamadas “proveedores de Defensa”, Lockheed Martin, Halliburton, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon y Bechtel. Incluso organizaciones pseudo humanitarias como CARE, el Comité de Rescate Internacional; “Conservation”, empresas de relaciones públicas y grandes medios de comunicación como The New York Times.

Se han hecho grandes fortunas, vendiendo electrónica de alta tecnología para que la disfruten los norteamericanos y europeos, los japoneses y los “nuevos ricos” de América Latina, China y la India.

El encubrimiento.

El 5 de junio de 2006, se leía en la portada de la revista Time: “Congo: El Peaje Oculto de la Guerra más Mortal del Mundo”. Es cierto que el artículo mencionaba brevemente el coltán y su uso en los teléfonos celulares y en otros aparatos electrónicos. La guerra era una tragedia horrible, pero nada decía de las actividades de las corporaciones y los gobiernos extranjeros, para, a través de la guerra, apoderarse del coltán. Ni tampoco, de quiénes obtienen de esta guerra resultados financieros y políticos.

Johann Hari en The Hamilton Spectator, el 13 de mayo de 2006, sí analizó el origen de esta y otras guerras en África. “El único cambio a través de las décadas ha sido qué recursos naturales se buscan para consumo occidental: caucho bajo los belgas, diamantes bajo Mobutu y ahora coltán y casiterita”. Lo más cruel es que los medios no dicen nada de que estos conflictos han llevado a la población africana a una vida inhumana.

3. “Cada kilo de coltán cuesta la vida a dos niños”

Lo dice Alberto Vázquez Figueroa en el ABC del 12 de noviembre de este año. Cuenta el impacto de la guerra del coltán en los niños. Reproducimos sus reflexiones, formuladas con palabras de las preguntas y de sus respuestas.

“Los niños, de entre siete y diez años, son grandes víctimas de la lucha por el coltán. Son terriblemente explotados, y se les “paga” 25 centavos de euro al día. ¿Estamos ante la esclavitud del siglo XXI? El coltán lo extraen niños porque se encuentra en yacimientos a muy baja profundidad, y con sus pequeños cuerpos son los que caben mejor por los recovecos.

Muchos de estos niños mueren víctimas de horribles desprendimientos de tierra. Y se quedan ahí enterrados. Lo que no han querido las empresas que fabrican aparatos con coltán es que eso se supiera. Yo he vivido dos décadas en África y algo había oído. Hay fotos de esa barbaridad: niños semiesclavos respirando polvo mientras llueve a mares o se los lleva la riada. Eso es un infierno. Han llegado cientos de miles de refugiados y aquello es un desastre.

Yo me pregunto: ¿cómo en el siglo XXI toda nuestra tecnología depende de que haya un niño dando martillazos a una piedra y a un pedazo de tierra que se le viene encima? ¡Esto es de locos! Todos recordamos a tutsis y hutus matándose a machetazos, no olvidamos las iglesias quemadas con toda la gente dentro, ni a los niños perseguidos, con los brazos y narices cercenados. 700,000 desplazados y ya casi cinco millones de muertos ¡por el maldito coltán y para que nosotros tengamos una vida más cómoda!

No paramos la guerra porque las grandes empresas y gobiernos no quieren que se pare. Si se paraliza la guerra no se hace negocio con el coltán. Se quedaría en el Congo. Quien controle el coltán controlará nuestra vida”.

Reflexiones desde El Salvador

1. No es posible leer textos como éstos sin sentirse mal, pero alguno podrá preguntarse por qué fijarnos en el Congo cuando en El Salvador también vivimos en medio de gravísimos problemas. Y además, poco podemos hacer. La respuesta es: “por pudor”. No se puede ser humano, ni en El Salvador ni en Roma, si no hacemos hoy central el dolor del Congo.

Y también por un mínimo de honradez. En los peores años de represión contra el pueblo salvadoreño, se levantaron voces en Estados Unidos y en Europa para dar a conocer nuestra tragedia y ofrecernos solidaridad. Poco podemos hacer desde aquí, pero al menos difundamos lo que está pasando en el Congo.

2. Por lo que toca a la UCA, ahora que recordamos a nuestros mártires jesuitas sería irresponsable no recordar a los jesuitas del Congo y sus mártires. Un jesuita, Christophe Munzihirwa, arzobispo de Bukavu, fue asesinado en 1996 por defender a cientos de miles de refugiados. Lo llaman “el san Romero de África”.

Ahora recibimos este mensaje de Ferdinand Muhigirwa, jesuita congoleño, director del Centro de Estudios para la Acción Social que clama desde Kinshasa. Nos recuerda las palabras de nuestros mártires. Y nos sentimos hermanos. Y nos acordamos también del Padre Arrupe, cuando nos exigió a todos “la lucha por la justicia”, pagando el precio necesario. 49 jesuitas han sido asesinados desde entonces en el tercer mundo. Y el mismo Padre Arrupe sufrió fuerte persecución al interior de la Iglesia.

3. La realidad del Congo desenmascara la falsedad del “mundo de abundancia, civilizado y democrático”, lo acusa y lo juzga. Casaldáliga escribe: “África ha sido llamada el calabozo del mundo, una Shoá continental”.

Nuestro amigo Luis de Sebastián ha escrito un impresionante libro con el título: “África, pecado de Europa”. Bueno y necesario es recurrir al lenguaje religioso de “pecado”. No es políticamente correcto, pero el lenguaje civil, correcto y democrático, no ha descubierto una palabra equivalente. En teología, “pecado” es “lo que da muerte”. Dio muerte al hijo de Dios y sigue dando muerte a millones de hijos e hijas suyas.

4. Por coincidencia, escribimos estas páginas en el tercer aniversario de la muerte del Padre Jon Cortina.

En el salmo hemos rezado: “En el consejo de los dioses se levanta Dios y los acusa: “¿hasta cuándo juzgarán inicuamente? Juzguen a favor del débil y del huérfano; hagan justicia al humilde y al indigente; liberen al débil y al pobre y arránquenlos de las manos de los impíos”.

Es el juicio de Dios ante la guerra de El Congo contra los dioses, imperios, transnacionales, medios de comunicación.

5. Y permítanme una reflexión personal. Yo me enteré que había una guerra en el Congo hace unos diez años. No sabía lo que era el coltán, ni para qué servía. Y menos sabía de los criminales manejos de occidente para conseguirlo.

De todo ello no me enteré ni en la UCA, ni en mis visitas a Estados Unidos y Europa. Me lo contaron sencillas religiosas que vivieron las tragedias de Ruanda y Burundi, y trabajaron en los campos de refugiados de Bukavu, el Congo. Me abrieron los ojos.

Y les he visto trabajar en comités de solidaridad en toda España, con suma sencillez, con medios muy limitados, pero con gran lucidez y amor. Publican Umoya, revista sobre la realidad actual de África. Siguen adelante. Y son las que más saben de África.

Me recuerdan las palabras que le escuché a Joe Moackley, congresista por Massachussets, cuando venía a defender a los campesinos salvadoreños de la represión del ejército gubernamental: “cuando tengo que votar en el Congreso sobre nuestra política en algún país del tercer mundo, para informarme no me pongo en contacto con nuestras embajadas, sino con religiosas que trabajen allí. Son las que más saben”.

6. Con el coltán se hacen misiles, teléfonos celulares y hasta juguetes. Cuando los usemos recordemos a los 5 millones que han muerto en esta guerra, y recordemos a gentes como Ferdinand Muhigirwa, que nos mantiene en la verdad y en el amor.

7. A las personas a las que he visto mantener la esperanza para el Congo son las religiosas que han estado allá. No son ingenuas, pero con cariño y admiración recuerdan la bondad que han visto.

Jon Sistiaga en el Congo...

imprimir

¿Qué hay detrás de los grupos armados en la R. D. del Congo?


José García Botía, Rebelión

Pertenezco a una ONG (Umoya) que seguimos de cerca la situación de la R. D. del Congo y Ruanda desde hace más de 15 años. Leyendo las noticias día a día, oyendo la voz de incontables congoleños y ruandeses muy diversos, leyendo a veces largos artículos de análisis o interminables informes de diversos organismos internacionales u otro tipo de organizaciones, recibiendo información de grupos de la sociedad civil de la zona, intercambiando opiniones y también actuando para ver qué se puede hacer para poner nuestro granito de arena que ayude a acabar con esta situación de violencia tan compleja y tan mortífera.

Tras tantos años en que hemos intentado sin éxito que la prensa española se haga eco de la situación tan tremenda en que vive el Congo, ahora vemos con agrado la iniciativa que tuvo Jon Sistiaga de ir al Congo a grabar un documental para mostrar esa realidad que durante tantos años ha permanecido ignorada, aunque se ha de recordar que ya otros periodistas han hecho reportajes similares sobre el tema, como el equipo de En Portada (R. D. Congo. Minerales de guerra) o algún reportaje de Oskar Lepeide en la televisión vasca.

Es interesantísimo para los que desde hace años hablamos del expolio de las minas del Congo ver y tener imágenes de esa realidad. Después de verlos, a mí por lo menos me surgen muchas preguntas con respecto a esa realidad mostrada. Siempre me pregunto tras ver un reportaje de este tipo: ¿qué conclusión saca el espectador que ha visto el documental? ¿Llega a entender las causas de esa tragedia? Si comparamos la situación con el problema del consumo y tráfico de droga sería algo así como que el documental ha mostrado la dura realidad de la vida de los consumidores y pequeños traficantes callejeros, pero apenas se llega a ver la trama oculta de los grandes traficantes y la vida de las grandes fortunas relacionadas con este tráfico, y su vinculación o no con los elementos del poder. Personalmente reconozco que el problema es muy complejo y llegar a cierto nivel de información es sumamente difícil, y ya en el documental se dan algunas pinceladas de información de este nivel. Ni siquiera los que seguimos tantos años este tema de cerca tenemos una visión completa ni conocemos todas las claves ni la respuesta a muchos por qués. Pero la paciencia de muchos años y muy diversa gente haciendo un seguimiento de este problema proporciona alguna de esta información y claves de alto nivel, entre otras cosas porque algunos de los actores protagonistas han hablado con el paso de los años.

Sé que a veces una pequeña información adicional o poner una situación en contexto puede hacer que la comprensión de la misma se vea de forma incluso diametralmente opuesta. A veces una pequeña información es la clave que sirve para interpretar lo que sucede. Algunas de estas claves me gustaría aportar (las muchas o pocas de que dispongo, con las lagunas que también tienen), que creo pueden ayudar a entender mejor ciertas situaciones aparentemente sin sentido que se ven en el documental.

Una de las cosas que llama la atención es el hecho de las masivas violaciones de los grupos armados a las mujeres de cualquier edad en la zona. Incluso miembros del propio ejército congoleño también violan. ¿Qué explicación tiene esto? ¿Es una costumbre en la región? ¿Han sido así siempre estos africanos? ¿Desde cuándo ocurre esto?

Es también extraño que habiendo una misión de cascos azules tan cerca del poblado que durante 4 días sufrió las agresiones y la violación de todas sus mujeres, los cascos azules no fueran en su auxilio. Simplemente alegan que no se enteraron. Puede ser lo cierto, pero a nosotros nos resulta extraño que esta no sea la primera vez que ocurre algo semejante. Más aún, normalmente a nosotros nos llega la información de este tipo de hechos al día siguiente o máximo dos días después de haberse cometido. Hay una red de información entre la sociedad civil –usando móviles y otros medios- para alertarse entre ellos de situaciones de este tipo, para alertar a la población para que huya. El Gobierno congoleño recibe esta información rápidamente también y la transmite rápidamente a los cascos azules… Estas situaciones en donde los cascos azules son los únicos que no se enteran se han repetido muchas veces ya, y sospechamos que no es casual. Podría ser cierto que en esa ocasión los cascos azules no se enteraran, pero lo extraño es que esta situación se repita de forma habitual. El pueblo del este del Congo, al ver que sistemáticamente desde los tiempos de la guerra los cascos azules no acuden a socorrerlos ante las agresiones de los grupos armados, aun avisándoles, después de tantos años así, ha llegado a la conclusión de que no es casual.

En el invierno de 2008 el general tutsi L. Nkunda atacaba poblados haciendo masacres indiscriminadas de civiles y los cascos azules se suponía que estaban allí para defender a la población local de las tropas de Nkunda. Lo que nos puede parecer contradictorio es saber que en esa época hubo manifestaciones en masa por las calles de Goma (Kivu Norte) en donde la gente pedía que se fueran los cascos azules del Congo. ¿Qué explicación tiene esto? ¿Por qué una población indefensa pedía que se fueran aquellos que NU había enviado para protegerles? ¿No era acaso una petición de dejar libre el terreno al agresor?

Nuestros informadores locales nos decían que bajo la apariencia de la ayuda de los cascos azules se ocultaba la realidad de ser un ejército al servicio de los agresores, no solamente no combatían a Nkunda, sino que le ayudaban. Concluían que la función de los cascos azules era que las tropas del ejército congoleño leales al Gobierno no pudieran vencer a Nkunda. Es decir: la misión de paz de NU tenía realmente por misión impedir que el Gobierno congoleño acabara con la guerra, haciendo que hubiera una guerra sin fin en el Congo. ¿Tiene esto algún sentido? A esta conclusión llegaban tras haber visto actuaciones realmente “extrañas de los cascos azules” durante años y también en esa guerra. En concreto ahora veían: los cascos azules recibían comida y municiones para abastecer al ejército congoleño que se enfrentaba a Nkunda, pero en vez de entregárselo a ellos lo entregaba a Nkunda; cuando se enfrentaban las tropas congoleñas y las de Nkunda, si los de Knunda ganaban los cascos azules nunca aparecían, pero si las congoleñas iban venciendo, entonces aparecían los cascos azules y se interponían en medio para evitar que las congoleñas vencieran totalmente a las de Nkunda; habían visto a Nkunda viajar en helicópteros de los cascos azules, a sus soldados usando vehículos de NU para poder desplazarse de un lugar a otro más rápidamente; los soldados congoleños se encontraban en algunos combates a cascos azules en las filas de Nkunda disparando contra ellos; también habían sorprendido en la selva en alguna ocasión a cascos azules intercambiando minerales por armas con los hombres de Nkunda... y finalmente lo ocurrido en Rumangabo: las tropas congoleñas recuperándose en el campamento de Rumangabo ven cómo un destacamento de cascos azules se acercan a ellos. Una extrañeza les inquieta pero no hacen nada. Cuando los cascos azules están encima de ellos empiezan a dispararles a bocajarro. Se dan cuenta entonces de que no son realmente cascos azules: son las tropas de Nkunda vestidas con los uniformes de los cascos azules. Se produce un montón de muertos en las tropas congoleñas. En esos momentos un general español está casualmente al mando de los cascos azules: el general Vicente Díaz de Villegas, que apenas acababa de tomar el mando. Al día siguiente –sin que lo sucedido en Rumangabo hubiera salido en la prensa- Villegas dimite sin dar a penas explicaciones, sólo dice algo así como que dimitía porque él no era realmente quien estaba al mando. Los cascos azules no denunciaron que los de Nkunda hubieran robado uniformes, ni alertaron a las tropas congoleñas de ello. Lo grave es que esta misma estrategia fue ya usada por Nkunda en 2004 para tomar la ciudad de Bukavu y en esa ocasión también usó los uniformes de los cascos azules y sus vehículos tranquilamente hasta llegar a la ciudad.

Esto, más que realidad, parece una trama de una novela de ciencia ficción poco creíble. Más adelante daré más información que ayuda a entender esto.

El documental habla continuamente de grupos rebeldes, principalmente de dos: las FDLR -constituidas por los extremistas hutu que realizaron el horrible genocidio de tutsis en Ruanda en 1994- y los mai mai. ¿Y quiénes son realmente estos grupos y qué quieren?

En 1998, cuando las tropas de Ruanda empiezan a invadir el este del Congo masacrando indiscriminadamente a la población civil para sembrar el terror y apropiarse así velozmente de las zonas mineras, ante el hecho de que no existiera prácticamente un ejército congoleño que se les opusiera, multitud de jóvenes congoleños se enrolan en los grupos mai mai con el objetivo de crear una milicia popular que se enfrentara a los invasores ruandeses y proteger en lo posible a la población. Durante años los mai mai fueron la resistencia popular a la agresión: ellos defendían a sus familiares y vecinos de los invasores ruandeses y ugandeses.

En 1998 Paul Kagame decía que sus tropas habían entrado en el Congo para perseguir a los hutu de las FDLR porque eran los causantes del genocidio de 1994 en Ruanda y porque se habían refugiado en el Congo para reorganizarse y lanzar un ataque con el que reconquistar el poder en Ruanda. Sin embargo los congoleños nos dicen que tras más de 15 años en que los soldados ruandeses están en el Congo, nunca han visto en ellos la intención de perseguir y enfrentarse a las FDLR para acabar con ellas. Lo que han visto es que sistemáticamente tomaban posesión de las minas, robaban la comida, instauraron la violación sistemáticas a la mujer como arma de guerra… y toda la riqueza de las minas del este iba siempre en camiones y aviones con destino a Ruanda y Uganda.

En 2003 acaba oficialmente la guerra por la que Ruanda y Uganda invadían el Congo, presuntamente para defender a Ruanda de las FDLR, pero curiosamente sin apenas muertos de las FDLR ¡pero habiendo dejado los invasores casi 4 millones de congoleños muertos y gran cantidad de minas de oro, diamantes y coltán expoliadas! En estos años de guerra Naciones Unidas no sanciona ni a Ruanda ni a Uganda, ni adopta medidas de presión para que cesen una guerra tan mortífera contra la población civil.

A partir de 2003 ya no se habla tanto de Uganda y Ruanda como los causantes del conflicto congoleño, ya que sus tropas oficialmente abandonaron el Congo. A partir de esos momentos empieza a hablarse de múltiples grupos “rebeldes”, especialmente las FDLR y los mai mais como los causantes de los conflictos de sangre. Sin embargo los minerales siguen saliendo del Congo hacia Uganda y sobre todo Ruanda. El Congo como país no los exporta, y siguen siendo los comerciantes ruandeses los que se llevan la parte importante del dinero. Y sigue siendo Ruanda la gran exportadora de los recursos mineros del este del Congo.

Kagame dice querer acabar con las FDLR. Pero según nuestros informadores locales lo curioso es que las FDLR además de tomar el control de minas, lo que hacen es vender los minerales a los intermediarios ruandeses que luego lo llevan a Ruanda. Por tanto si Kagame quisiera acabar con las FDLR lo primero que tendría que hacer sería ¡no comprarles a ellos los minerales y así dejar de financiarles! Y dado que el mercado negro de los minerales del Congo lo maneja él tendrían muy difícil seguir subsistiendo.

Pero el primer interesado en que el Congo sea un caos, en que haya grupos que se autodeclaren mai mai (aunque sus fines no sean los de los mai mai), en que haya FDLR que violen a las mujeres congoleñas, que saqueen las minas del Congo y vendan sus minerales a Kagame –supuestamente su enemigo-; en que no se entienda la complejidad del conflicto, en que parte del propio ejército congoleño saquee, viole y participe en el expolio de las minas para mandar los minerales a Ruanda… es precisamente Kagame ya que él es quien se beneficia. Y cuanto más se culpe a las FDLR y a los mai mai, menos se le acusa a él.

Lo del ejército congoleño necesita una explicación. ¿Quién constituye el ejército congoleño? ¿Por qué agrede a su propio pueblo?

Al final de la guerra de invasión de Ruanda, Uganda y Burundi al Congo (1998-2003) los ugandeses y ruandeses crearon varios grupos armados de “rebeldes congoleños” para así poder justificar que sus ejércitos habían abandonado el Congo y poder seguir teniendo un Congo desestabilizado y para que pareciera que no eran ellos quienes lo hacían sino grupos congoleños. Desde entonces han surgido multitud de grupos “rebeldes” todos con los mismos patrones: sembrar el caos, la confusión y el miedo, hacer ingobernable el este del pais (para que el Gobierno congoleño no pueda gobernar sus minas), violar sistemáticamente a las mujeres, hacer de vez en cuando algunas masacres y asesinar selectivamente a todos los líderes de la sociedad civil congoleña que molesten… y exportar los minerales a Ruanda. Todos tienen el mismo patrón, pero unos se autodeclaran FDLR (aunque los representantes legales de las FDLR digan que esos grupos no son FDLR), otros mai mai… y otros con otros nombres mucho menos conocidos porque quizás lo que interesa es que se hable sólo de estos dos grupos: para desprestigiarles ya que son los únicos que surgieron inicialmente como oposición al régimen actual de Ruanda. Por supuesto, también hay grupos armados desvinculados de cualquier trama política cuyo fin es puramente el bandidaje, y no olvido la tradición creada en tiempos de Mobutu en el ejército congoleño de asaltar a la ciudadanía, pero considero que es más significativo el plan de Kagame de infiltrar en el Congo a miembros de su ejército que se hagan pasar por “grupos rebeldes congoleños”, grupos “mai mai” o “FDLR” con el objetivo de sembrar el caos.

En los acuerdos de paz la comunidad internacional forzó al Gobierno congoleño para que los diversos grupos armados que habían luchado contra él se integraran y formaran el nuevo ejército congoleño: una jugada maestra, meter al zorro en el gallinero. O el Gobierno congoleño cedía o continuaba una guerra en la que en épocas habían muerto hasta 100.000 congoleños al mes sin que el resto del mundo se enterara (en la guerra de Iraq habrían muerto, según el Ministerio de Salud iraquí, de marzo de 2003 a junio de 2006 unas 400.000 personas -tres años-). El Gobierno congoleño, tras unos 4 millones de muertos y casi sin apoyos externos, cedió y desde entonces sus miembros -incluidos muchos mandos- son de tres orígenes distintos: los procedentes del original ejército congoleño, los procedentes de los grupos armados creados por Uganda (principalmente el MLC de Jean Pierre Bemba), y los procedentes de los grupos armados creados por Ruanda (principalmente el RCD de Ruberwa). Se da también el caso de que no todos los soldados ruandeses y ugandeses que entraron al invadir el Congo retornaron a su país de origen, sino que muchos permanecieron integrándose en estos grupos de “rebeldes congoleños”, de forma que también éstos pasaron a formar parte del nuevo ejército congoleño. ¿Qué quiere decir esto? Al Congo se le ha obligado a que parte de su ejército sea de origen ruandés/semiruandés y ugandés/semiugandés -incluidos ciertos mandos-.

Hay que añadir que desde la época de la guerra se producen de vez en cuando infiltraciones de tropas ruandesas que penetran fácilmente por la porosa frontera Congo-Ruanda. Muchas veces estos soldados van vestidos de paisano y llevan consigo a sus familias, otras veces se habla de “refugiados congoleños” que habían huído a Ruanda refugiándose de la guerra (¿no es esto absurdo, que para protegerse de los ruandeses busquen refugio en Ruanda?) y que volvían al Congo. Cada oleada de éstas suman cientos de personas y en ocasiones varios miles.

Muchas veces ha ocurrido lo siguiente. Algún grupo armado “congoleño” o “FDLR” empieza a atacar salvajemente un poblado. La gente, ante el temor de ser masacrada, huye en masa y ese poblado y sus tierras queda vacío. Entonces, casualmente, se produce un movimiento migratorio de “refugiados congoleños” que proceden de Ruanda y vuelven a sus tierras en el Congo, o un movimiento de familas ruandesas que silenciosamente se infiltran por la frontera hasta ocupar esas tierras. Y por si fuera poco los soldados ruandeses que participan en esas migraciones posteriormente se incorporan en grupos de “rebeldes congoleños”, forman un grupo “mai mai” o una facción de las “FDLR” que más tarde se integra en el ejército congoleño a cambio de firmar unos “acuerdos de paz”. Más tarde aparecerán facciones del ejército congoleño que violan mujeres, participan en el tráfico de minerales hacia Ruanda... La estrategia de Kagame fuciona porque cuenta con un respaldo internacional, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU.

El caso es que ahora la prensa internacional y la ONU dicen que en estos momentos son principalmente los mai mai, las FDLR y facciones del propio ejército congoleño quienes violan a las mujeres, roban en las aldeas y en los caminos, hacen el pillaje de las minas... y a igual que sucede desde que en 1998 empezara la guerra, Kagame recibe solamente alguna crítica ligera y permanece prácticamente inmune.

La “comunidad internacional” sigue presionando al Gobierno congoleño para que la estrategia sea la desmilitarización e incorporación de esas facciones de grupos rebeldes al ejército congoleño, con lo que cada vez más éste tiene más soldados y mandos de origen ruandés o proruandés.

Para poder entender mejor la actuación contra natura de los cascos azules y de la comunidad internacional en este conflicto hay que hablar ahora de Ruanda y de su Presidente, Paul Kagame, que lidera el Frente Patriótico Ruandés (FPR).

Ruanda es un país muy pequeño (del tamaño de Galicia aproximadamente), muy poblado (unos 8 millones de habitantes) y con muy pocos recursos económicos. Paradójicamente cuenta con el ejército más numeroso, más disciplicado, mejor formado y mejor armado de la región. ¿Cómo es posible que haya creado y mantenga durante tantos años un ejército tan sobredimensionado a su economía? Actualmente lo mantiene gracias a dos tipos de ingresos “extra”: por una parte lo que sale de las minas del este del Congo sigue teniendo como destino principal Kigali, la capital de Ruanda, y nadie sabe los millones de dólares que esto supone anualmente; por otra parte la otra aportación importante son las fuertes ayudas al desarrollo que recibe el Gobierno ruandés de diversos países, especialmente de la Unión Europea y más concretamente del Reino Unido.

Para que la ayuda internacional siga llegando a Ruanda es preciso una serie de premisas como que en el país haya democracia o que Ruanda emplee bien el dinero de las ayudas que recibe, por lo que es primordial que su imagen permanezca limpia. Kagame crea varios partidos “de la oposición”, y a los auténticos opositores los encarcela o desaparecen para aparecer después misteriosamente degollados (como le ocurrió recientemente al Vicepresidente del partido Verde). Por otra parte los informes de la ONU pocas veces acusan a Ruanda con contundencia y muchos informes de la UE ponen a Ruanda y a su Presidente Kagame como modelo en África de buena gobernanza y desarrollo. Dentro de esta campaña de imagen está, por ejemplo, que Ban Ki Moon eligiera a Kagame como líder destacado de los países pobres y el más adecuado para copresidir la cumbre de NNUU sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y de lucha contra la pobreza en este pasado septiembre.

Cuando el 2 de agosto de 1998 Ruanda empezó la invasión del Congo, la ONU miró a otro lado ¡y tardó 8 meses el Consejo de Seguridad en reconocer que había una guerra en el Congo! En abril de 1999 salió la primera resolución del Consejo de Seguridad hablando de este hecho. ¡Habrían muerto ya unos 800.000 ó 900.000 congoleños y la ONU sin hacer nada! Algo increíble, así como que la prensa no se enterara de esto.

¿A quién beneficiaba este “despiste” del Consejo de Seguridad y de la prensa? Evidentemente a los que invadían el Congo: Uganda, Ruanda y Burundi. ¿Quién había ayudado en la formación militar de estos países y financiado la creación de sus ejércitos en los años anteriores? Principalmente dos países: EEUU y el Reino Unido, dos países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad. ¿A qué multinacionales ha ido a parar lo que sale de las minas del Congo?

Pero para que la UE siguiera otorgando ayudas de cooperación al desarrollo a Ruanda, era insostenible seguir haciéndolo con su propio ejército invadiendo el Congo y sacando sus minerales con total impunidad. Se buscó una solución al problema: su ejército dejarían de invadir y serían “grupos de rebeldes congoleños” quienes siguieran alimentando el conflicto, pero los minerales seguirían saliendo con destino a Kigali. De paso se trasladaría el enfoque del problema: serían los múltiples grupos “rebeldes” los que harían un caos del Congo y un país ingobernable. Incluso podría aparecer de cara a la luz pública que todo esto se hacía en complicidad y para el beneficio de ciertas multinacionales (siempre y cuando no se actuara en contra de ellas) y se daría más credibilidad al asunto. No habría quien entendiera qué pasaba en el Congo y aparecería como un problema sin solución. Esta es la impresión que muchas veces se tiene tras ver ciertos reportajes o leer ciertos informes oficiales o de algunas organizaciones.

Pero ¿por qué este trato mimado con Ruanda y en especial con su Presidente, Paul Kagame? Sencillamente porque toda la estrategia de saqueo y control del Congo necesita de un aliado africano cercano: en este caso es Ruanda. Al Gobierno de Ruanda se le ha de permitir todo y proporcionarle lo que necesite para que haga del Congo -del este en concreto- un país ingobernable. El Congo no recibe una ayuda internacional que le pueda ayudar a salir del pozo en que está: sería demasiado peligroso dejar que salga de la miseria con toda la riqueza que tiene. Es preciso que siga hundido para poder sacarle la mayor cantidad de minerales posibles.

Además está el problema de China. China tiene mucho interés en los recursos mineros del Congo. A diferencia de EEUU, Reino Unido, Bélgica y otros, China ha estado ajena a estos movimientos de la guerra y ha ofrecido al Congo comprarle minerales y pagarle a cambio con obras públicas. Los chinos están dispuestos a pagar al Gobierno congoleño (no a los traficantes) bastante por sus minas. Y el hecho de pagar con obras públicas es muy importante pues ese dinero no podría desviarse a los bolsillos de los gobernantes. En verano de 2008 el Gobierno congoleño ya había firmado algunos contratos con los chinos a cambio de importantes obras públicas, y “casualmente” en septiembre empezó de nuevo la guerra en el este, liderada por Laurent Nkunda, quien recibía la ayuda en la sombra de Kagame y de los cascos azules (¿tendrá que ver algo en esto que en última instancia el mando supremo de los cascos azules -por encima del mando militar- está a cargo del Representante Especial del Secretario General de NNUU para la R. D. del Congo, cargo que siempre ha recaído en un estadounidense o un británico, y que los EEUU son los principales financiadores de la misión de cascos azules en el Congo?).

El Reino Unido y Bélgica se encargan de marcar las posiciones de la UE en el tema, y a la UE no le interesa que un gigante como China entre también en el tablero de juego congoleño, por lo que puedan peder las multinacionales euopeas y prefiere seguir con las cosas tal y como están que permitir que cambien a “peor” para sus intereses. No se puede permitir que el Congo salga de la ruina ni que negocie con China, parece ser la consigna.

¿Se puede hacer algo o el Congo está destinado a la miseria y el sufrimiento hasta que se le extraiga el último gramo de mineral? ¿Quién hoy día puede oponerse a los intereses de EEUU en este caso en unión-permisividad con los intereses de la UE?

El plan trazado tiene un “talón de Aquiles”. La estrategia escogida pasa por el apoyo incondicional a una persona, Paul Kagame, especialmente sanguinaria. No ya cientos de miles de muertos sino millones son los que hay a sus espaldas y esto puede taparse sólo durante un tiempo, pero no de por vida. Y máxime si Kagame sigue actuando de la misma manera hasta hoy día.

El poner a Kagame -tutsi- en el poder ha supuesto no sólo unos 5 millones de congoleños muertos hasta hoy día, sino también muchos ruandeses. Unos 200.000 hutus fueron asesinados por el FPR de 1990 a 1994. Unos 800.000 tutsis fueron asesinados por los extremistas hutu en 1994 hasta que Kagame tomó el poder. Varios cientos de miles de hutus fueron asesinados por el FPR tras su toma del poder en Ruanda. De 1996 a 1997, unos 200.000 ó 300.000 hutus que se habían refugiado en el Congo (entonces Zaire) fueron asesinados por el FPR...

Y la represión interna en que viven hoy día los hutus y los tutsis disidentes dentro de Ruanda debido a las medidas opresoras de Kagame hacen que se esté reproduciendo la tensión étnica del 94 entre hutus y tutsis. Demasiado peligroso porque ahora, si Kagame actúa con un baño de sangre en su país ya no podrá evitarse que se sepa.

¿Es imposible cambiar algo? ¿Qué se puede hacer? Pues aprovechar ese punto flaco. Kagame necesita mantener su buena imagen a nivel internacional y desvelar que es un genocida mancharía su imagen. ¿Cómo? A Juan Carrero Saralegui, Presidente de la Fundación S'Olivar de Mallorca, se le ocurrió que se podría poner una querella criminal en la Audiencia Nacional española contra el FPR. Para ello se podía aprovechar el hecho de que el FPR había asesinado a 9 cooperantes y misioneros españoles que eran testigos de masacres que estaba cometiendo el FPR. Un grupo de organizaciones nos unimos a la iniciativa. En febrero de 2008 el juez de la Audiencia Nacional D. Fernando Andreu Merelles emitió órdenes de arresto internacional contra 40 altos mandos del FPR imputándoles los crímenes de genocidio y contra la humanidad entre otros. Indicaba que aunque consideraba que Kagame era el máximo responsable, su cargo de Presidente le otorgaba inmunidad.

Esta causa en la Audiencia Nacional española es un grano de arena que se ha introducido en el engranaje de la maquinaria y ahora ya no funciona todo tan bien: hace ruido. Por otra parte dentro de la UE hay gobernantes que no están tan de acuerdo con ese “trato de favor a costa de lo que sea” que se da a Kagame. Incluso dentro de NNUU hay también voces que ya no están dispuestos a consentir más con esta farsa. En julio Zapatero accedió a las voces que pedíamos que no recibiera a Kagame en la visita que éste hacía a nuestro país, después se filtró a la prensa un informe de NNUU en el que se hablaba del genocidio cometido por el FPR en el Congo, luego se filtró a la prensa otro informe semejante de NNUU que estaba embargado en los cajones de NNUU desde 1994... El tiempo empieza a jugar en contra de Kagame, pero al fin y al cabo Ruanda y Kagame no son la pieza de más alto nivel en este conflicto: son la mano ejecutora. Por encima hay otras “organizaciones” y Gobiernos que lo pusieron a él en el puesto y lo mantienen (como la administración de Bill Clinton y Tony Blair -que tras su cargo público se convirtió en asesor personal de Kagame-). Quizás en estos momentos éstos mismos estén buscando ya al sucesor de Kagame para que todo cambie, pero con la condición de que todo siga igual y que las responsabilidades de los millones de muertos recaigan sólo sobre Kagame.

Demasiadas afirmaciones para poder detallarlas más y poder documentarlas en este momento. Para obtener más información, detalles y referencias puede leerse el auto del juez Andreu disponible en http://www.veritasrwandaforum.org/ también leyendo nuestro libro “El genocidio del que no se habla” (disponible solo en http://www.umoya.org) o el muchísimo más completo y documentado de Juan Carrero “África, la madre ultrajada” (en librerías, editorial Milenio). También puede hallarse una selección escogida de documentos en http://www.bastadeimpunidadenruanda.org/

¡Ah! Se me olvidaba. ¿Será casualidad de que en un informe, NNUU acusara a Juan Carrero -el promotor de la querella en la Audiencia Nacional española contra Kagame y su cúpula militar- de estar financiando a las FDLR? La base de las pruebas era falsa, por supuesto.