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Bolivia: Declaración de los Pueblos Indígenas del Mundo

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Fuente: CI: Centro de Información y CI:
Comunicación Indígena-Kuna Editor Responsable:
Dad Neba kirdadneba@yahoo.com / Prensa Indígena

La Madre Tierra podrá vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos vivir sin ella.

Nosotros los pueblos, naciones y organizaciones indígenas provenientes de diversas partes del mundo, reunidos en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra , del 19 al 22 de Abril del año 2010 en Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia, después de amplios debates, decimos:

Los Pueblos Indígenas somos hijos e hijas de la Madre Tierra o Pachamama en quechua. La Madre Tierra es un ser vivo del universo que concentra energía y vida, cobija y da vida a todos sin pedir nada a cambio, es el pasado, presente y futuro; es nuestra relación con la Madre Tierra. Convivimos con ella desde hace miles de años con nuestra sabiduría, espiritualidad cósmica ligada a la naturaleza. Sin embargo, el modelo económico, impulsado y forzado por los países industrializados que promueven la explotación extractiva y la acumulación de riquezas, han transformado radicalmente nuestra relación con la Madre Tierra. El cambio climático, debemos constatar, es una de las consecuencias de esta lógica irracional de vida. Esto es lo que debemos cambiar.

La agresión a la Madre Tierra , los golpes y las violaciones contra nuestros suelos, bosques, flora, fauna, biodiversidad, ríos, lagos, aire y el cosmos son golpes contra nosotros mismos. Antes pedíamos permiso para todo. Ahora se pretende desde los países desarrollados que la Madre Tierra nos pida permiso a nosotros. No se respeta nuestros territorios, particularmente de los pueblos en aislamiento voluntario o en contacto inicial, y sufrimos la más terrible agresión desde la colonización solo para facilitar el mercado y la industria extractiva.

Reconocemos que Pueblos Indígenas y de todo el mundo, vivimos en una época de crisis generalizada: ambiental, energética, alimentaria, financiera, de valores, entre otros, como consecuencia de las políticas y actitudes de Estados racistas y excluyentes.

Decimos que en la conferencia climática de Copenhague, los pueblos del mundo que exigíamos un trato justo fuimos reprimidos y los Estados causantes de la crisis climáticas, debilitaron aún más los posibles resultados de las negociaciones y no asumieron compromiso vinculante alguno. Limitándose simplemente a respaldar el entendimiento de Copenhague que plantea objetivos insuficientes e inaceptables en relación a acciones de respuesta al cambio climático y financiamiento para los países y pueblos más afectados.

Afirmamos que los espacios de negociación internacional han excluido sistemáticamente la participación de los Pueblos Indígenas. Por este motivo ahora, los Pueblos Indígenas nos hacemos visibles en estos espacios, porque al haberse herido y saqueado a la Madre Tierra con actividades que impactan negativamente sobre nuestras tierras, territorios y recursos naturales, nos han herido también a nosotros. Por eso los Pueblos Indígenas no nos quedaremos callados, sino que planteamos la inquebrantable movilización de todos nuestros pueblos para llegar a la COP 16 en México y otros espacios, articulados y preparados para defender nuestras propuestas, particularmente del Estado Plurinacional y el Vivir Bien. Nosotros, los pueblos indígenas, no queremos vivir mejor, sino queremos vivir bien, que es una propuesta para logar el equilibrio y a partir de ello construir una nueva sociedad.

La búsqueda de objetivos comunes, según nos muestra la misma historia, solo se conseguirá con la unión de los Pueblos Indígenas de todo el mundo. Las raíces ancestrales, indígenas, originarias de toda la población mundial deben ser uno de los lazos que nos unan para lograr un solo objetivo.

Por todo ello proponemos demandamos y exigimos:

1. La recuperación, revalorización y fortalecimiento de nuestras civilizaciones, identidades, culturas y cosmovisiones, basadas en el conocimiento y sabiduría ancestral milenaria indígena-originaria, para la construcción de nuevos modelos de vida alternativas al sistema de desarrollo actual y como una forma de hacer frente al cambio climático.

2. El rescate y fortalecimiento de la vivencia y propuesta de los Pueblos Indígenas del vivir bien, reconociendo a la Madre Tierra como un ser vivo con la cual tenemos una relación indisoluble e interdependiente; basados en principios y mecanismos que garanticen el respeto, la armonía y el equilibrio de los pueblos con la naturaleza y, como la base para una sociedad con justicia social y ambiental, que tenga como fin la vida. Todo ello para hacer frente a la crisis del modelo de saqueo capitalista y garantizar la protección de la vida en su conjunto a través de la búsqueda de acuerdos globales incluyentes.

3. Exigimos a los Estados que reconozcan, respeten y garanticen la aplicación de los estándares internacionales de derechos humanos y derechos de los Pueblos Indígenas (Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Convenio 169 de la OIT ) en el marco de las negociaciones, políticas y medidas para enfrentar el cambio climático.

4. Exigimos a los Estados que reconozcan jurídicamente la preexistencia y por tanto la propiedad de nuestros territorios, tierras y recursos naturales que hemos poseído tradicionalmente como pueblos y naciones indígenas originarias, así como la restitución y restauración de los bienes naturales, las aguas, los bosques y selvas, lagos, océanos y hielos, lugares sagrados, tierras y territorios que nos han sido arrebatados y despojados, para posibilitar y fortalecer nuestras formas tradicionales de vida y contribuir efectivamente a la solución del cambio climático. En este sentido planteamos la consolidación de los territorios indígenas en ejercicio de nuestra libre determinación y autonomía y de conformidad con nuestros sistemas normativos. Asimismo, exigimos a los Estados el respeto a los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario o en contacto inicial, como una medida efectiva para preservar su integridad y para combatir los efectos adversos del cambio climático hacia dichos pueblos.

5. Llamamos a los Estados que no promuevan las prácticas de monocultivos de carácter comercial, ni introducir y promover los cultivos transgénicos y exóticos, porque según la sabiduría de nuestros pueblos estas especies agravan la degradación de las selvas, los bosques y los suelos contribuyendo al aumento del calentamiento global. Tampoco, bajo la búsqueda de energías alternativas (como la nuclear y bio-ingeniería), se deben implementar los mega-proyectos hidroeléctricos, de energía eólica y de otro tipo, que afectan los territorios, tierras y hábitats naturales de los pueblos indígenas.

6. Exigimos el cambio de las leyes forestales y ambientales de los Estados y la aplicación de los instrumentos internacionales pertinentes, para la protección efectiva de las selvas y bosques, así como su diversidad biológica y cultural, garantizando los derechos de los pueblos indígenas, incluidos su participación y el consentimiento previo, libre e informado.

7. Planteamos que en el marco de las acciones de mitigación y adaptación sobre el cambio climático y basados en la experiencia y el conocimiento demostrados ancestralmente, para el manejo sostenido de la diversidad biológica de nuestras selvas y bosques; establecer como política de Estado que las aéreas naturales protegidas deben ser gestionadas, administradas y controladas directamente por los pueblos indígenas.

8. Demandamos una revisión o en su caso moratoria a toda actividad contaminante y que afecte a la Madre Tierra y el retiro de las corporaciones transnacionales y de mega-proyectos de los territorios indígenas.

9. Exigimos a los Estados que se reconozca el agua como un derecho humano fundamental, evitando su privatización y su mercantilización.

10. Demandamos la aplicación de la consulta, la participación y el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas y poblaciones afectadas en todos los procesos de diseño e implementación de medidas de adaptación y mitigación del cambio climático y otras acciones de intervención en los territorios indígenas.

11. Los Estados deben promover mecanismos que garanticen que el financiamiento para las acciones de respuesta al cambio climático lleguen de manera directa y efectiva a los Pueblos Indígenas, como parte del resarcimiento de la deuda histórica y ecológica, apoyando el fortalecimiento de nuestras propias visiones y cosmovisiones para el vivir bien.

12. Llamamos a la recuperación, revalorización y fortalecimiento de las tecnologías y conocimientos propios de los Pueblos Indígenas y promover la incorporación de estos en la investigación, el diseño y la aplicación de políticas sobre cambio climático, en complementariedad con los conocimientos y tecnologías occidentales adecuadas, asegurando que los procesos de transferencia de tecnología no debiliten el conocimiento y las tecnologías indígenas.

13. Planteamos la recuperación, el desarrollo y la difusión de los conocimientos y tecnologías indígenas a través de la implementación de políticas y programas educativos pertinentes, así como la modificación e incorporación de dichos conocimientos y sabidurías ancestrales en las currículas y metodologías educativas.

14. Instamos a los Estados y organismos internacionales de toma de decisiones sobre cambio climático, en particular la CMNUCC , establezcan las estructuras y los mecanismos formales que incluyan la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas, comunidades locales y grupos vulnerables incluyendo las mujeres, sin discriminación, como elemento clave para obtener un resultado justo y equitativo de las negociaciones sobre cambio climático.

15. Nos sumamos a la demanda de conformar un Tribunal de Justicia Climática que permita juzgar y establecer sanciones al no cumplimiento de compromisos y otros crímenes ecológicos de los países desarrollados, principales responsables del cambio climático. Esta instancia debe considerar la participación plena y efectiva de los Pueblos Indígenas y sus principios de justicia.

16. Planteamos la articulación y organización de los pueblos a nivel mundial, a través de nuestros gobiernos, organizaciones y mecanismos locales, nacionales, regionales e internacionales, para participar en los procesos de debate y análisis con representación legítima en todo el proceso relacionado con el cambio climático. En este sentido proponemos conformar un espacio de organización, con participación especial de los Ancianos y Ancianas, que contribuya en la búsqueda de soluciones globales y efectivas al cambio climático.

17. Proponemos luchar en todos los espacios para defender la vida y la Madre Tierra , particularmente en la realización de la COP 16, por eso proponemos la organización de una segunda conferencia de los pueblos para fortalecer el proceso reflexión y acción.

18. Ratificar la campaña global organizando una Marcha Mundial en defensa de la Madre Tierra y de los pueblos, contra la mercantilización de la vida, la contaminación y la criminalización de movimientos indígenas y sociales.

Creado en unidad en Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia a los 21 días del mes de abril del 2010

Terremoto en Chile: Entre el dolor y la ira

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Terremoto en Chile: Entre el dolor y la ira

Director Centro de Estudios de América
Latina y el Caribe - CEALC / Chile
tricot@ilwen.cl

De pronto, sin aviso alguno, rugió la tierra con tal furia que huyeron despavoridos los pocos ángeles azules que aún merodeaban la noche en busca de algún amor incauto. Y se nos cayó el cielo a pedazos en una lluvia interminables de polvo, vidrio y abisal oscuridad. Entonces nos golpeó sin misericordia la Inconmensurable fragilidad de la vida y se nos alborotó la garganta de atávico espanto. Nadie puede describir con precisión aquellos momentos interminables cuando el tiempo se detuvo en medio del ensordecedor ruido y de nuestra abrumadora angustia. Cada golpe, cada caída, cada explosión, cada minuto nos apretaba más el corazón mientras sólo susurrábamos o gritábamos para que se detuviera la tierra, la madre tierra. Sólo un momento para recuperar el aliento perdido entre las penumbras del peor terremoto en la historia de Chile.

Y faltaba aún la furia del mar que en pocos minutos arrasó con poblados enteros sembrando el dolor y el miedo. Pero pronto ese dolor se transformó en ira, pues la Armada de Chile, arrogante y obtusa, había declarado categóricamente que no había posibilidad alguna de maremoto en nuestro país. Y lo mismo señaló el gobierno, entonces mucha gente que había huido a los cerros, retornó a sus hogares para intentar rescatar algunas pertenencias, sólo para morir aplastadas por el agua que nunca debió estar ahí según el gobierno. Que, por lo demás, desde el comienzo trató de minimizar la tragedia, balbuceando incoherencias, negando urgencias y riesgos mientras en el sur y en la isla Juan Fernández la gente se moría de océanos desbordados. El terremoto es causa de la naturaleza, las victimas del maremoto son responsabilidad de la Armada y del gobierno, porque la tragedia era evitable.

La guerra contra un pueblo inerme

Y duele hasta el alma constatar la magnitud de la catástrofe, la soledad de los desaparecidos, el llanto de los niños y la enorme y extensa devastación cuando algo de ello era evitable. Sin embargo, la soberbia de la elite dominante que se asume infalible sirvió para – con la ayuda de los medios de comunicación – cambiar violentamente la realidad y así las victimas pasaron a ser saqueadores y delincuentes. El discurso se propaló sin piedad alguna y se le acompañó –¡cómo no!– con 12 mil militares y toque de queda. Y volvieron los tanques y las metralletas a mancillar el paisaje sureño, como en tiempos de dictadura. Y volvieron también las amenazas cuando lo principal pasó a ser la seguridad y el orden público. Por la razón o la fuerza se defenderá la propiedad privada, dicen, flanqueados por los comandantes en jefe de las fuerzas armadas, como si esto fuera guerra. En el intertanto la gente continúa aislada, sin alimentos, sin luz o agua, sin abrigo y sumidos en la más completa incertidumbre mientras las autoridades defienden a los ricos. Parece increíble, pero en lugar de distribuir alimentos, proporcionar frazadas o habilitar albergues, el gobierno ha declarado la guerra a un pueblo inerme. Nadie puede condonar o aceptar el saqueo de electrodomésticos o implementaos suntuarios, pero la mayoría de la gente sólo necesita comer. Por lo demás, nada de ello hubiese ocurrido si las autoridades hubiesen reaccionado con celeridad y eficiencia en lugar de ocultar su estulticia con la violencia del fusil. Aquí no se necesita represión, sino compasión; no se requieren balas, sino que comida. Y respuestas, no sólo de las autoridades, sino que también de los empresarios que se han hecho millonarios en el Chile neoliberal y cuyos edificios, casas, puentes, carreteras y pasarelas se derrumbaron como castillos de arena, cercenando vidas y destruyendo sueños de miles de chilenos. No sólo en el sur, claro, sino que en Valparaíso, Quilpue, Santiago, y centenares de ciudades y pueblos donde el terremoto golpeó con inusitada furia, aunque no salga en las noticias, porque la guerra unilateral del gobierno se está librando en Concepción, Constitución, Chiguayante. El resto de Chile debe esperar, sin agua o luz, en la calle, en los parques, en medio del temor de las centenares de replicas que te hacen saltar el corazón de tanto en tanto.

Nada importa a las autoridades, sólo la defensa incondicional de la propiedad privada, por eso hoy nos movemos entre el dolor y la ira de un terremoto que vivirá para siempre en nuestra memoria. No lo olvidaremos jamás, como tampoco olvidaremos la singular guerra contra un pueblo que sólo quería comer el día después que la tierra y el mar nos estremecieron el alma sin aviso previo.

Confrontaciones en Copenhague. Entrevista a Leonardo Boff.


Fracaso Cambio climático
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Confrontaciones en Copenhague

Leonardo Boff.Teólogo, filósofo e escritor

En Copenhague, en las discusiones sobre las tasas de reducción de los gases productores del cambio climático se enfrentan dos visiones de mundo: la de la mayoría de los que están fuera de la Asamblea, venidos de todas partes del mundo, y la de los pocos que están dentro, que representan a los 192 estados. Estas visiones diferentes están cargadas de consecuencias, significando, en el límite, la garantía o la destrucción de un futuro común.

Los que están dentro, fundamentalmente, reafirman el sistema actual de producción y de consumo, incluso sabiendo que implica sacrificio de la naturaleza y creación de desigualdades sociales. Creen que, con algunas regulaciones y controles, la máquina puede seguir produciendo crecimiento material y ganancias como ocurría antes de la crisis.

Pero hay que denunciar que justamente este sistema es el principal causante del calentamiento global al emitir anualmente 40 mil millones de toneladas de gases contaminantes. Tanto el calentamiento planetario como las perturbaciones de la naturaleza y la injusticia mundial son consideradas como externalidades, es decir, como realidades no intencionadas y que por eso no entran en la contabilidad general de los estados y de las empresas. Lo que cuenta en definitiva es el lucro y tener un PIB positivo.

Pero ocurre que estas externalidades se han vuelto tan amenazantes que están desestabilizando el sistema-Tierra, mostrando el fracaso del modelo económico neoliberal y poniendo en grave peligro el futuro de la especie humana.

No pasa por la cabeza de los representantes de los pueblos que la alternativa sea cambiar a un modo de producción que implique una relación de sinergia con la naturaleza. La sola reducción de las emisiones de carbono manteniendo el mismo pillaje de los recursos es como si pusiéramos un pie en el cuello de alguien y le dijéramos: quiero que seas libre, pero con la condición de que sigas teniendo mi pie en tu cuello.

Precisamos impugnar la filosofía subyacente a esta cosmovisión. Ella desconoce los límites de la Tierra, afirma que el ser humano es esencialmente egoísta y que por eso no puede cambiar, que puede disponer de la naturaleza como quiera, que la competición es natural, que por la selección natural los débiles son engullidos por los más fuertes, y que el mercado es el regulador de toda la vida económica y social.

Por el contrario, reafirmamos que el ser humano es esencialmente cooperativo, porque es un ser social, pero se vuelve egoísta cuando rompe con su propia esencia. Dando centralidad al egoísmo, como hace el sistema del capital, hace imposible una sociedad de rostro humano. Un hecho reciente lo demuestra: en cincuenta años los pobres recibieron 2 billones de dólares de ayuda mientras que los bancos recibieron 18 billones de dólares en un año. No es la competición lo que constituye la dinámica central del universo y de la vida sino la cooperación de todos con todos. Desde que se descubrieron los genes, las bacterias y los virus como principales factores de la evolución, no se puede sostener la selección natural como se hacía antes. Ésta sirvió de base para el darwinismo social. El mercado entregado a su lógica interna enfrenta a todos contra todos y así desgarra el tejido social. Postulamos una sociedad con mercado, no de mercado.

La otra visión, la de los representantes de la sociedad civil mundial, sostiene: la situación de la Tierra y de la Humanidad es tan grave que solamente el principio de cooperación y una nueva relación de sinergia y de respeto hacia la naturaleza podrán salvarnos. Sin eso vamos hacia el abismo que hemos cavado nosotros mismos.

Esa cooperación no es una virtud cualquiera. Es aquella que en otro tiempo nos permitió dejar atrás el mundo animal e inaugurar el mundo humano. Somos esencialmente seres cooperativos y solidarios sin lo cual nos devoramos unos a otros. Por eso la economía debe dar lugar a la ecología. O hacemos este viraje o Gaia puede que continúe sin nosotros.

La forma más inmediata de salvarnos es volver a la ética del cuidado, buscando el trabajo sin explotación, la producción sin contaminación, la competencia sin arrogancia y la solidaridad a partir de los más débiles. Éste es el gran salto que se impone en este momento. A partir de él la Tierra y la Humanidad pueden llegar a un acuerdo que salvará a ambos.

Mafalda - Fracaso Cambio climático

Entrevista a Leonardo Boff
Los rumbos del planeta tierra y del ser humano

Rogéria Araújo, Adital

Las movilizaciones sociales y los alardes sobre los perjuicios que la acción humana viene causando al medio ambiente no fueron suficientes para garantizar la concreción de acuerdos eficaces durante la 15ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos (COP-15), concluida el viernes (18) en Copenhague, Dinamarca.

Los líderes mundiales demostraron una vez más la preferencia por el desarrollo del capital en detrimento de la vida. Aún así, la postura de desdén para con los problemas climáticos del planeta no está paralizando las acciones de la población en su lucha por pequeños cambios. La evidencia dada a la causa ambiental ha servido para generar conciencia y, de a poco, cambiar malos hábitos de consumo. "El lugar más inmediato es comenzar por cada uno", sostiene Leonardo Boff.

En entrevista con ADITAL, el teólogo, filósofo y escritor habla sobre la necesidad de comenzar los cambios en nosotros que van a beneficiar a la Tierra. "Cada uno en su lugar, cada comunidad, cada entidad, en fin, todos debemos comenzar a hacer algo para dar un rumbo diferente a nuestra presencia en este planeta". Para Boff, no debemos depositar nuestras esperanzas en las decisiones que vienen de arriba.

Adital - ¿Cree usted en la voluntad política de los grandes líderes mundiales para revertir la situación climática en la que se encuentra nuestro planeta?

Leonardo Boff - No, no creo. Los grandes no tienen ninguna preocupación que vaya más allá de sus intereses materiales. Todas las políticas que hasta ahora fueron pensadas y proyectadas por el G-20 apuntan a salvar el sistema económico-financiero, con correcciones y regulaciones (que hasta ahora no se realizaron) para que todo vuelva a lo que era antes. Antes reinaba la especulación más desvergonzada que se pueda imaginar. Basta pensar que el capital productivo, aquél que se encuentra en las fábricas y en el proceso de generación de bienes, suma 60.000 billones de dólares.

El capital especulativo, basado en papeles, alcanzaba la cifra de 500.000 billones. Circulaba en las bolsas especulativas del mundo entero, gerenciado por verdaderos ladrones y falsarios. La verdadera alternativa sólo puede ser: salvar la vida y la Tierra y poner la economía al servicio de estas dos prioridades. Hay una tendencia al suicidio dentro del capitalismo: prefiere morir o hacer morir antes que renunciar a sus beneficios.

Adital - Aunque fue muy esperada la COP 15, que se realiza en Copenhague, Dinamarca, parece no apuntar hacia resultados eficaces y hacia compromisos más serios. ¿Cuál debe ser el papel de la sociedad civil en caso de que los resultados no sean los esperados?

Leonardo Boff - Llegamos a un punto en el que todos seremos afectados por los cambios climáticos. Todos corremos riesgos, inclusive el de que gran parte de la humanidad tenga que desaparecer por no conseguir adaptarse ni mitigar los efectos maléficos del calentamiento global. No podemos confiar nuestro destino a representantes políticos que, en realidad, no representan a sus pueblos sino a los capitales con sus intereses presentes en sus pueblos. Necesitamos nosotros mismos asumir una tarea salvadora. Cada uno en su lugar, cada comunidad, cada entidad, en fin, todos debemos comenzar a hacer algo para dar un rumbo diferente a nuestra presencia en este planeta. Si no podemos cambiar el mundo, sí podemos cambiar este pedazo de mundo que somos cada uno de nosotros.

Sabemos gracias a la nueva biología y por la física de las energías que toda actividad positiva, que va en la dirección de la lógica de la vida, produce una resonancia morfogenética, tal como se dice. En otras palabras, el bien que hacemos no queda reducido a nuestro espacio personal. Ese bien resuena lejos, se irradia y entra en las redes de energía que vinculan a todos con todos, reforzando el sentido profundo de la vida. De ahí pueden ocurrir surgimientos sorprendentes que apunten hacia un nuevo modo de vivir sobre el planeta y nuevas relaciones personales y sociales más inclusivas, solidarias y compasivas. Efectivamente, se nota por todos lados que la humanidad no está inmóvil ni endurecida por las perplejidades. Miles de movimientos están buscando formas nuevas de producción y alternativas que respondan a los desafíos.

Solamente hablando de ONGs, existen más de un millón en el mundo entero. Es un movimiento de base y no de cúpulas, las cuales siempre interrumpen los cambios.

Adital - Nunca las cuestiones ambientales estuvieron tan en evidencia como en los últimos años. Términos como "calentamiento global" y "cambios climáticos", a pesar de varios alertas realizados hace bastante tiempo, hoy son parte de la vida cotidiana de mucha gente en todo el planeta. ¿En esta "crisis de civilización" todavía hay tiempo para hacer algo? ¿De dónde podrá venir esa "salvación"?

Leonardo Boff - Si trabajamos con los parámetros de la física clásica, la inaugurada por Newton, Galileo Galilei y Francis Bacon, orientada por la relación causa-efecto, estamos perdidos. No tenemos tiempo suficiente para introducir cambios, ni sabiduría para aplicarlos. Iríamos fatalmente al encuentro de lo peor. Pero si cambiamos de registro y pensamos en términos de proceso evolutivo, cuya lógica viene descripta por la física cuántica que ya no trabaja con materia sino con energía (la materia, por la fórmula de Einstein, es energía altamente condensada), ahí el escenario cambia de figura.

Del caos nace un nuevo orden. Las turbulencias actuales preanuncian una emergencia nueva, venida de aquel trasfondo de Energía que subyace en el universo y en cada ser (llamado también Vacío Cuántico o Fuente Originaria de todo ser). Las emergencias o surgimientos introducen una ruptura e inauguran algo nuevo todavía no ensayado. Así, no sería extraño que de repente, los seres humanos volvieran en sí y pensaran una articulación central de la humanidad para atender las demandas de todos con los recursos de la Tierra, recursos que, si son racionalmente gerenciados, son suficientes para nosotros los humanos y para toda la comunidad de vida (animales, plantas y otros seres vivos).

Posiblemente, llegaríamos a esto sólo ante un peligro inminente o después de un desastre de grandes proporciones. Ya decía Hegel: el ser humano no aprende nada de la historia, sino que aprende todo del sufrimiento. Prefiero a San Agustín que en las Confesiones reflexionaba: el ser humano aprende a partir de dos fuentes de experiencia: el sufrimiento y el amor. El sufrimiento por la Madre Tierra y por sus hijos e hijas y el amor por nuestra propia vida y supervivencia van a salvarnos.

Entonces, no estaríamos frente a un escenario de tragedia cuyo fin es fatal o inevitable sino de una crisis que nos acrisola y purifica y nos crea la oportunidad de un salto rumbo a un nuevo ensayo civilizatorio, éste sí, caracterizado por el cuidado y por la responsabilidad colectiva por la única Casa Común y por todos sus habitantes.

Adital - Hay varias demandas pidiendo que la Corte Penal Internacional reconozca los delitos ambientales como crímenes de lesa humanidad. ¿Usted piensa que sería una alternativa?

Leonardo Boff - Las leyes solamente tienen sentido y funcionan cuando previamente se ha creado una nueva conciencia con los valores ligados al respeto y al cuidado de la vida y de la Tierra, percibida como nuestra Madre, pues nos provee todo lo que necesitamos para vivir. Si existe esa conciencia, puede materializarse en leyes, tribunales y cortes que hagan justicia a la vida, a la Humanidad y a la Tierra con castigos ejemplares. En el caso contrario, los tribunales sólo tienen un carácter legalista, de difícil aplicación, sin su necesaria aura moral, que le confiera legitimidad y reconocimiento por parte de todos.

Entonces debemos primero trabajar en la creación de esa nueva conciencia. Yo mismo estoy trabajando con un pequeño grupo, a pedido de la Presidencia de la Asamblea de la ONU, en una Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. Esa declaración deberá difundirse por todos los medios de comunicación, especialmente por Internet, para favorecer la creación de esta nueva conciencia de la humanidad. La nueva centralidad no es más el desarrollo sustentable, sino la vida, la humanidad y la Tierra, entendida como Gaia, un superorganismo vivo.

Adital - Por otro lado, no se piensa en nada orientado hacia el consumo, por ejemplo, que no tenga interferencia directa en el caos que se produjo en la Tierra. ¿Podría hablar un poco sobre eso?

Leonardo Boff - El propósito de todo el proyecto de la modernidad, nacido en el siglo XVI, está asentado sobre la voluntad de poder que se traduce en la voluntad de enriquecimiento, que presupone la dominación y explotación ilimitada de los recursos y servicios de la Tierra. En nombre de esta intención se construyó el proyecto-mundo, primero por las potencias ibéricas, después por las centroeuropeas y finalmente por la hegemonía estadounidense. Al principio no había cómo darse cuenta de las consecuencias funestas de esta empresa, pues ésta incluía entender la Tierra como un simple baúl de recursos, algo sin espíritu que podría ser tratado como quisiéramos. Surgió el gran instrumento de la tecno-ciencia que facilitó la concreción de este proyecto. Transformó el mundo, surgió la sociedad industrial y actualmente la sociedad de la información y de la automatización.

Toda esta civilización ofrece a los seres humanos, como felicidad, la capacidad de consumo sin obstáculos, sea de bienes naturales, sea de bienes industriales. Llegamos a un punto en el que consumimos un 30% más de lo que la Tierra puede reproducir. Ella está perdiendo más y más sustentabilidad y su biocapacidad; simplemente no aguanta más el nivel excesivo de consumo por parte de los dueños del poder y de los controladores del proceso de la modernidad.

El 20% de los más ricos consume el 82,4% de toda la riqueza de la Tierra, mientras que el 20% de los más pobres tiene que contentarse con sólo el 1,6% de la riqueza total. Ahora nos damos cuenta de que una Tierra limitada no soporta un proyecto ilimitado. Si quisiéramos universalizar el nivel de consumo de los países ricos para toda la Humanidad, los cálculos ya fueron hechos: necesitaríamos por lo menos 3 Tierras iguales a ésta, lo que se revela como una imposibilidad. Tenemos que cambiar, en el caso de que queramos superar esta injusticia social y ecológica universal y tener un mínimo de equidad entre todos.

Adital - ¿Hasta qué punto cree usted que la sociedad civil organizada puede ser agente de una nueva práctica de consumo?

Leonardo Boff - Se debe comenzar por algún lugar. El lugar más inmediato es comenzar por cada uno. El desafío, frente al problema universal, es convencerse de que podemos ser más con menos. Importa hacer la opción por una simplicidad voluntaria y por un consumo compasivo y solidario pensando en todos los demás hermanos y hermanas y demás seres vivos de la naturaleza que padecen hambre y están sufriendo todo tipo de carencias. Pero para ello, debemos realizar la experiencia radicalmente humana de que de hecho todos somos hermanos y hermanas y que somos ecointerdependientes y que formamos una comunidad de vida.

La economía se orientará para producir lo que realmente necesitamos para vivir y no para acumular ni para lo superfluo, una economía de lo suficiente y de lo decente para todos, respetando los límites ecológicos de cada ecosistema y obedeciendo los ritmos de la naturaleza. Esto es posible. Pero precisamos de una "metanoia" bíblica, de una transformación de nuestros hábitos, de nuestra mente y de nuestros corazones. Esta transformación constituye la espiritualidad. No es facultativa, es necesaria. Cada uno es como una gota de lluvia. Una moja poco. Pero millones y millones de gotas hacen una tempestad, ahora es necesario un tsunami del bien.

Adital - Brasil, a causa de la Floresta Amazónica y otras florestas nativas, debería tener un papel fundamental en la cuestión ambiental. ¿Cómo evalúa usted la postura del gobierno brasilero en relación con el tema?

Leonardo Boff - El gobierno brasilero no acumuló todavía la suficiente masa crítica ni la conciencia de la importancia de la floresta amazónica en la consecución del equilibrio climático de toda la Tierra. Si el problema es el exceso de dióxido de carbono en la atmosfera, entonces son las florestas las grandes secuestradoras de este gas que produce el efecto invernadero y, en consecuencia, el calentamiento global.

Ellas absorben los gases contaminantes por medio de la fotosíntesis y los transforman en biomasa, liberando oxígeno. En vez de establecer la meta de deforestación cero y en esa posición ser rígido e implacable, por amor a la humanidad y a la Tierra, el gobierno establece que para 2020 va a reducir la deforestación en un 15%. Y hay políticas contradictorias, pues por un lado el Ministerio de Medio Ambiente combate la deforestación, y por el otro el BNDS financia proyectos de expansión de la soja y de la actividad pecuaria que avanzan sobre la floresta. Por detrás están los grandes intereses del agronegocio que presionan al gobierno a mantener una política flexible y que daña para el equilibrio de la Tierra.

Adital - Se ve la gran actuación de movimientos sociales y entidades en defensa de la naturaleza, reclamando más de sus gobiernos en ámbitos internacionales. ¿Cree que hay, en este momento, más empoderamiento?

Leonardo Boff - Pienso que la Cumbre de Copenhague tendrá una función semejante a la que tuvo la Eco-92 en Río de Janeiro. Después de la Eco-92 surgió en el mundo entero la cuestión de la sustentabilidad y de la crítica al sistema del capital visto como esencialmente anti-ecológico, pues implica una producción ilimitada a costa de la extracción ilimitada de los recursos y servicios de la naturaleza. Creo que a partir de ahora la Humanidad tomará conciencia de que, a partir de la sociedad civil mundial, de los movimientos, organizaciones, instituciones, religiones e iglesias, cambia de rumbo o tendrá que aceptar entonces la aniquilación de la biodiversidad y el riesgo del exterminio de millones y millones de seres humanos, no excluida la eventualidad de la desaparición de la propia especie humana.

Esta conciencia va a encontrar los medios para presionar a las empresas, a los grandes emprendimientos y a los Estados para hallar una nueva relación con la Tierra. El problema no es la Tierra, sino nuestra relación para con ella, relación de agresión y de explotación implacable. Necesitamos establecer un acuerdo Tierra y Humanidad para que ambos puedan convivir interdependientemente, con sinergia y espíritu de reciprocidad. Sin esto no tendremos futuro. El futuro vendrá a partir de la fuerza de la simiente, es decir, de las prácticas humanas personales y comunitarias que crean redes, ganan fuerza y consiguen imponer un nuevo orden que garantizará un nuevo tipo de historia.


Obama - Fracaso Cambio climático

¡Felicidad consumista en Navidad y otros cuentos!


Navidades capitalistas - Forges
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Consume para que seas feliz

Ernesto Carmona

La ausencia de noticias reales recrudece en los medios comerciales en vísperas de Navidad, mientras intensifican la propaganda sobre un supuesto “fin de la crisis” fundado en el afán de compras banales inculcado en los pueblos. Los “contenidos informativos” están saturados de ofertas navideñas disfrazadas de noticias chatarra, por ejemplo las últimas “novedades” tecnológicas que deberían regalarse a los seres queridos o dónde se pueden comprar gangas para los regalones.

La parafernalia comercial contrasta con la historia legendaria del nacimiento del Niño Jesús alumbrado por María en un modesto pesebre. El patrimonio familiar sólo era el burrito de José, pero hoy la meta universal es regalarse un sofisticado “burrito” japonés cero kilómetro, no importa que contamine el ambiente.

En todos los países resuena la misma consigna mediática: “salgan a comprar y sean felices (antes que se acabe la mercancía)”. Las chimeneas echan humo y gases fabricando juguetes, pinturas tóxicas y toda clase de objetos ornamentales sintéticos que pronto se convertirán en basura. Esto ocurre “aquí y en la quebrada del ají”. Es una pandemia mundial.

Pero en los noticiarios de TV no hay espacio para explicar cómo y por qué fracasó tristemente la cumbre de Copenhague sobre cambio climático, ni la manipulación de sus acuerdos hecha por los países industrializados, los mismos que destruyen el planeta liderados por EEUU. El fin del mundo ya no es una amenaza de Nostradamus o una profecía más. Es un hecho real, no del futuro sino del presente. Una prueba flagrante es esta Navidad fría en EEUU y Europa, con 20 grados bajo cero. Allí también hay pobres que son los primeros en morir congelados.

La TV logró que todos conozcan los nombres de los Simpson y sepan dónde y qué comprar para estas navidades. Y pocos saben de qué tratan los acuerdos de Kyoto de 1997 que el gran capitalismo sepultó en Copenhague 2009. La TV infla “la propuesta” del guerrero Obama, un saludo a la bandera para “congelar” en dos grados el aumento de la temperatura global (que probablemente tampoco se cumplirá), pero oculta que no se permitió hablar a los líderes de 170 países no industrializados, relegados al rol de meros “oyentes” pobres, con la excepción de Evo Morales y Hugo Chávez, que dijeron sus verdades.

Los grandes medios no informan sobre problemas reales, sino que saturan con propaganda y noticias basura o banales. Por tanto, la gente no debería comprar tantas tonterías, atender menos la pantalla chica e informarse mejor apoyando los nuevos medios independientes, no comerciales o públicos.


Feliz Navidad Consumista

¿Qué está en juego en Copenhague?


OBAMA EN COPENHAGUE
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Oscar Reyes y Tamra Gilbertson

¿Por qué algunos países quieren acabar con Kyoto? ¿Tiene sólo que ver con los objetivos de reducción de emisiones? ¿Y quién lo pagará? Todas las respuestas sobre las negociaciones del clima de la ONU en Copenhague.

El objetivo de la CMNUCC COP-15 en Copenhague (Conferencia de las Naciones Unidas por el cambio climático, XV Conferencia de las Partes) es lograr un acuerdo global que pueda impedir el peligroso cambio climático, al establecer reducciones de gases de efecto invernadero legalmente vinculantes para los países industrializados y medidas financieras y tecnológicas para ayudar a la Mayoría del Mundo para así alcanzar el desarrollo sostenible. Sin embargo, no hay posibilidades de que estos objetivos se alcancen dentro del marco de un acuerdo.

Esto se debe en parte a que los países industrializados están prometiendo reducciones mínimas y menor dinero de lo requerido. Pero el problema es mucho más profundo. Los textos de negociación de Copenhague incluyen propuestas para expandir los mercados de emisiones, lo que retrasaría tales acciones y motivaría la externalización de la contaminación del Norte al Sur. Los mercados de emisiones redefinen el problema del cambio climático para insertarlo dentro de los típicos supuestos comerciales de la economía neoliberal.

Kyoto está muerto. ¡Qué viva Kyoto!

El cambio climático fue causado por los países industrializados que se enriquecieron al explotar los recursos naturales, incluidos los combustibles fósiles, a expensas de la mayoría del mundo. La CMNUCC reconoce en cierta forma este punto en su referencia a los países “con responsabilidades comunes pero diferenciadas” para enfrentar el cambio climático. Sugiere que los países industrializados deben tomar el liderazgo para enfrentar el cambio climático desde sus propias casas y transferir dinero y tecnología para ayudar a los países del Sur a seguir caminos de desarrollo más limpios.

El protocolo de Kyoto de 1997 fue un ejercicio para evadir estas responsabilidades. Los países industrializados acordaron objetivos de reducciones de emisiones legalmente vinculantes, pero al mismo tiempo –por instigación de EEUU– se crearon los mercados de emisiones, que permitieron “externalizar” esas reducciones a países del Sur Global. Desde ese entonces, las emisiones de gases efecto invernadero en los países industrializados –a excepción del antiguo bloque soviético– han aumentado casi un 13 por ciento. La economía mundial utiliza actualmente carbón de forma más intensiva.

Los debates actuales se centran en la posibilidad de abandonar el protocolo de Kyoto, que sigue vigente, tras su primer periodo de compromiso, hasta 2012. Las propuestas principales para Copenhague intentan eliminar el concepto de que los países industrializados son responsables, mientras que se expanden los mecanismos del mercado que son los sellos distintivos de Kyoto. El formato legal de las propuestas para defender Kyoto es menos importante finalmente que la verdadera demanda política de que los países industrializados (Anexo 1) asuman responsabilidades comprometiéndose con objetivos vinculantes fuertes y legales, lo cual también significaría cuestionar los mercados de emisiones.

Desde Bali a Copenhague

En la actualidad, existen dos grandes grupos dentro de las negociaciones sobre el clima. Un Grupo de trabajo especial sobre los nuevos compromisos de las partes del Anexo I con arreglo al Protocolo de Kyoto (AWG-KP), que fue creado en diciembre de 2005. Éste fue posteriormente seguido por un grupo de negociación paralelo, el Grupo de trabajo especial sobre la cooperación a largo plazo en el marco de la Convención (GTE-CLP), que toma como base el plan de acción de Bali (BAP) de diciembre de 2007.

El GTE-CLP estableció como fecha límite diciembre de 2009 para alcanzar un acuerdo sobre cinco áreas clave:

Visión compartida: una amplia declaración sobre los objetivos generales, incluido el objetivo a largo plazo para reducciones de emisiones que sea coherente con la última evaluación científica;

Mitigación: acuerdos legalmente vinculantes de naciones industrializadas y acciones de mitigación apropiadas a nivel nacional (NAMA) para las naciones en desarrollo. Esto incluye discusiones de cómo prevenir una mayor deforestación;

Adaptación: medidas de cooperación para ayudar a países que están expuestos a grandes riesgos de sequías, desertificación, inundaciones y escasez de agua, enfermedades y otros impactos negativos del cambio climático;

Transferencia de tecnología: medidas cooperativas para ayudar a desarrollar y expandir tecnologías accesibles y no dañinas para el medio ambiente;
Finanzas e inversión: acordar los medios para pagar todos los puntos anteriores.


Cambio Climático Copenhague

Visión compartida: los límites de la ciencia
¿Qué hace falta para luchar contra el cambio climático? Las conversaciones de las Naciones Unidas sobre el clima buscan acordar una “visión compartida” sobre cuándo deberían alcanzar su pico máximo las emisiones de gases de efecto invernadero a escala mundial, qué nivel debería permitirse que aumenten y, lo más polémico, quién debe realizar qué reducciones y para cuándo.

No existe un consenso científico sobre los valores de estos límites, a pesar de que se suele argüir que mantener el clima 2°C por encima de los niveles preindustriales sería un objetivo realista. Se sugiere que esto exigiría que los países del Anexo 1 reduzcan sus emisiones entre un 25-40 por ciento por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020, y aproximadamente un 80 por ciento menos que los niveles de 1990 para el año 2050.

Estas cifras deben ser tratadas con considerable cuidado. Al leer la letra pequeña, se hace más claro que un 25-50 por ciento de reducciones sólo daría un 50 por ciento de posibilidades de llegar al objetivo de 2°C, y este número sólo se mantiene si las emisiones aumentaran en 2015. Existe una importante evidencia de que el informe de 2007 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), en el que se basan estas cifras, subestimaba el alcance de los mecanismos de retroalimentación lenta y otros impactos no lineales complejos.

En una formulación alternativa, se acordó que 1,5°C es un objetivo seguro, un límite apoyado por los países menos adelantados (PMA) y la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS). Esto se traduce como un objetivo para retomar la concentración de gases efecto invernadero en la atmósfera a 350 ppm por debajo del nivel actual de 387 ppm.

Pero suposiciones sobre la “estabilización” han sido cuestionadas por otros estudios científicos recientes, que calculan la relación con los volúmenes actuales de contaminación. El científico James Hansen estima que 750 millones de toneladas de CO2 podrían ser emitidas entre 2000 y 2050 para limitar el calentamiento a 1,5 °C. Sin embargo, entre 2000 y 2009 se emitieron aproximadamente 330 millones de toneladas de CO2.

Sin embargo, una cosa queda aún sin responder: las promesas hechas por los países del Anexo 1 a la fecha están muy por debajo de cualquiera de estas metas.

Sin embargo, la base científica nos lleva sólo hasta ese punto. Las cuestiones clave en juego en Copenhague son preocupaciones políticas y económicas sobre quién va a tomar responsabilidad frente al problema climático y cómo se realizará. Como señala Third World Network, “con menos del 20 por ciento de la población, los países desarrollados han producido más del 70 por ciento de las emisiones históricas desde 1850”.

Mitigación: un juego de números
Los países del Anexo 1 debían de cumplir legalmente con la reducción de emisiones hasta junio de 2009. Hay ofertas en la mesa luego de mucho retraso, pero esto deja aún muchas preguntas sin resolver: ¿El objetivo representa un acuerdo de responsabilidad a escala internacional? ¿Las reducciones se realizarán localmente en el origen o este número incluye los créditos de carbono u otras compensaciones? ¿La fecha objetivo está fijada para que en el futuro nadie tenga que ser responsable? Y sobre todo: ¿se han manipulado las cifras de referencia o de forestación para presentar un compromiso que suene más ambicioso del que realmente está sobre la mesa?

La UE es un ejemplo típico. Propone un 20 por ciento de reducción de emisiones para 2020, que aumentaría a un 30 por ciento en el contexto de un acuerdo global. Pero esto también incluye una cantidad importante de compensaciones: 50 por ciento oficialmente, pero las cifras no oficiales son mayores cuando se toma en cuenta las disposiciones para conseguir permisos del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE. La cifra del 30 por ciento es también algo evasiva: incluye un extra del 5 por ciento obtenido mediante el sistema de compensaciones y hasta un 3 por ciento por cambiar el objetivo para incluir y usar el cambio de uso de tierra y forestación (LULUCF) en las estadísticas. En general, las cifras de la UE se ven favorecidas por la fecha de referencia de 1990 porque las emisiones en Europa Central y Oriental se redujeron drásticamente tras el colapso del bloque soviético.

EEUU llegará a Copenhague con un objetivo provisional de una reducción del 17 por ciento por debajo de los niveles de 2005 para el año 2020. Esto representa una reducción del 4 por ciento con respecto a los niveles de 1990. Además, se basa en un mercado nacional de ‘tope y trueque’ que permitiría que el 100 por ciento de estas reducciones se alcanzaran en el exterior a través de proyectos de compensación de emisiones. También existe una gran duda sobre su estatus legal, ya que EEUU está promoviendo un sistema de “compromiso y revisión” que los dejaría sin obligaciones bajo la ley internacional.

Canadá sugiere que reducirá un 20 por ciento sus emisiones comparadas con los niveles de 2006 para el año 2020, a pesar de que sus emisiones aumentaron un 26 por ciento con respecto a los niveles de 1990. Australia se compromete a un 25 por ciento para 2020, pero sus emisiones (excluyendo la deforestación) aumentaron un 30 por ciento entre 1990 y 2007. Nueva Zelanda también usa una laguna jurídica en forestación y agricultura para enmascarar el hecho de que las emisiones aumentaron un 22 por ciento entre 1990 y 2007. Ahora proclama que será un país de “emisiones cero” para el año 2050, a pesar de que sólo está prometiendo un 50 por ciento de reducción de emisiones entre la actualidad y ese año.

Como en todos los compromisos del Anexo 1, no se toman realmente en cuenta las “emisiones externalizadas”. La globalización del comercio se ha traducido en incrementos masivos en la aviación y los envíos internacionales, que están excluidos de estas cifras. Otro vacío muy grande que involucra las “emisiones externalizadas” son los gases resultantes de la producción industrial para la exportación. Se calcula que éstos representan más de un cuarto de las emisiones de China, por ejemplo, o hasta el 50 por ciento del incremento de sus emisiones entre 2002 y 2005

Mitigación: mercados de emisiones como una forma de evadir responsabilidad

Existen numerosas propuestas en la mesa en Copenhague en lo que concierne a cómo aumentar la compensación de emisiones. Esto incluye la revisión y expansión de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), es decir, posiblemente nuevas compensaciones que surjan de las medidas que intenten reducir las emisiones evitadas por deforestación y degradación (REDD), así como nuevas formas de “créditos sectoriales”.

Los créditos sectoriales introducirían nuevas compensaciones como parte de lo que se llama medidas de mitigación adecuadas a cada país (NAMA) en la jerga de la política climática. Los créditos sectoriales se refieren a la venta de créditos de reducción de emisiones de un sector completo; por ejemplo, todo el sector del cemento, dentro de un mismo país. Esto representa una nueva gran fuente de compensaciones. Por ejemplo, las estimaciones de la OCDE/AIE sugieren que el crédito sectorial en el sector eléctrico en China podría producir más de tres veces las compensaciones actualmente existentes por los proyectos chinos del MDL dentro del área de generación de energía.

Muchas variantes están en la actualidad en discusión, todas las que son esquemas de línea base y crédito (como MDL). Un escenario futuro es imaginado para toda la industria; por ejemplo, un incremento de las emisiones del 50 por ciento. Se asume controversialmente que los países del Sur pueden realizar suficientes ahorros de eficiencia sin incurrir en costes. Cualquier desviación de la línea base por encima o por debajo de estos “ahorros libres” se llamarían reducciones de emisiones y se le otorgarían créditos. Esto repite la mayoría de los problemas de los MDL, sólo que a una escala mayor: vendiendo historias imposibles de verificar sobre el futuro de sectores económicos completos.

Algunas variaciones de la línea base implican objetivos “de intensidad”. Si un país proclama que puede producir cada tonelada de acero de una forma menos sucia, se pueden generar créditos, aunque esté produciendo más acero y así incrementando sus emisiones. Mezclar objetivos absolutos y de intensidad permite incrementos que se cuentan como reducciones.

Finanzas: jugando a póquer con el clima
A pesar de que los debates sobre finanzas son una parte principal de la discusión en Copenhague, el dinero disponible en la mesa es algo elusivo.

La UE saltó a los titulares, por ejemplo, al proyectar que el financiamiento para el clima mundial para mitigación y adaptación debe alcanzar los 100 mil millones de euros al año, un golpe para los consultores políticos, porque la UE no ha anunciado ningún compromiso firme. De hecho, la UE estima que su parte en este financiamiento sería entre 2 y 15 mil millones de euros al año, la mayoría del cual provendría de las ganancias de las subastas en el mercado de emisiones. Los otros países del Anexo 1, desde EEUU hasta Canadá y Australia son igualmente evasivos.

El tema del dinero no es sólo sobre cifras, pero preocupa un intento mayor para redefinir las obligaciones financieras implícitas en la CMNUCC.

Sin embargo, la propuesta de la UE corta a tajos esta “obligación” al asumir que parte de ella, será de hecho innecesaria, con compañías privadas en el Sur que también deberán contribuir en el pago. Una segunda parte se piensa o asume que provendría del comercio de emisiones con compensaciones y crédito sectorial, ahora considerado no sólo como equivalente a las reducciones de emisión local, sino también tratado como cumplimiento de la carga financiera. En otras palabras, se han contado en dos ocasiones. Y sólo luego que estas fuentes se tomen en cuenta se considera el financiamiento público.

La naturaleza del gasto potencial es también cuestionable. Un ejemplo es el de EEUU y Japón que lideran un cargo para canalizar una porción significativa de ese dinero a través de los Fondos de Inversión Limpia del Banco Mundial (CIF). Éste es un ejercicio de dar con una mano para recibir con la otra: EEUU y Japón son los más grandes accionistas del Banco y pueden ejercer considerable influencia como resultado. Los CIF dispersan una gran proporción de ese dinero en forma de créditos condicionales y esto continua con las prácticas de préstamo del banco de grandes sumas de dinero para proyectos de combustibles fósiles.


Cambio Climático Copenhague

Adaptación
“La adaptación” se refiere al hecho de que, sin importar la acción actual, el cambio climático inducido por el hombre tendrá severos impactos, desde el aumento del nivel del mar hasta el deshielo de los glaciares y la desertificación.

Los debates clave sobre adaptación en Copenhague se refieren al financiamiento y la tecnología. Sobre finanzas, existe un riesgo importante de que el dinero simplemente reciclará otras ayudas oficiales al desarrollo (AOD). De hecho, la UE ha buscado retirar de las negociaciones los párrafos que requerirían que tales fondos sean adicionales a los objetivos de la AOD y separados de éstos.

La entrega de este dinero también puede ser un problema. En un estudio reciente, se encontró que menos de 900 millones de los 18 mil millones de dólares existentes para fondos de adaptación por países industrializados han sido ya entregados.

Aquí nuevamente, aunque no está simplemente en juego cuándo fue dado el dinero, sino cómo se usó y quién administró esos fondos. Por ejemplo, la adaptación se pude convertir en un eufemismo para expandir los cultivos transgénicos, mientras que se dirigen fondos a la lucha contra la expansión de enfermedades como resultado del cambio climático, colocando el dinero y el poder en las manos de las corporaciones farmacéuticas.

Tecnología
Mucho más está en juego en la discusión sobre tecnología. En especial, las propuestas para la creación de un “fondo mundial de tecnología para el cambio climático”, que busca asegurar que la tecnología verde pueda ser compartida sin la protección de patentes privadas. Tales propuestas son apoyadas por Brasil, India, China y otros países del G-77, y son opuestas más vehementemente por los cabilderos de grandes transnacionales, que intentan proteger el sistema restrictivo de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIP), que es controlado globalmente por la Organización Mundial del Comercio.

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Entrevista a Leonardo Boff ante la Conferencia sobre el Clima de Copenhague
“La Tierra no aguanta más”

Sergio Ferrari.

Tres crisis en una: la de sustentabilidad, la social y la del clima * El drama de la eco-miopía * El actual caos es creativo y generativo * Sólo la sociedad civil internacional puede salvar el planeta

La crisis ambiental irrumpe en el primer plano mediático de cara a la Conferencia del Clima de Copenhague, Dinamarca, que se celebrará del 13 al 18 del próximo diciembre. Las perspectivas no son optimistas por falta de un consenso previo para alcanzar un acuerdo definitivo. “A pesar de los pronósticos sombríos, tengo confianza de que la esperanza vencerá al miedo y que la vida es más fuerte que la muerte”, asegura el teólogo brasilero Leonardo Boff al iniciar esta entrevista exclusiva durante su reciente visita a Suiza. Boff, uno de los padres fundadores de la Teología de la Liberación recibió el 7 de noviembre el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Neuchâtel. Previamente, la misma semana, animó un debate público organizado por las ONG de cooperación solidaria E-CHANGER y Misión de Belém Immensee en la Casa de Solidaridad Romero (RomeroHaus) en Lucerna, donde participaron 200 personas.

Todo el mundo habla hoy de la problemática ecológica que vive el planeta. Usted fue uno de los primeros, ya en los años ochenta, en alertar sobre este tema. ¿Cuál es su análisis de la actual situación medioambiental?

Hay muchos indicadores científicos que apuntan a la irrupción de una tragedia ecológica y humanitaria. Nada esencial ha cambiado desde la redacción de la "Carta de la Tierra" en 2003 que elaboramos un grupo de personalidades del mundo entero. Decíamos en ese maravilloso documento: “Estamos en un momento crítico de la Tierra en el cual la humanidad debe escoger su futuro. Y la elección es ésta: o se promueve una alianza global para cuidar a los otros y la Tierra o arriesgamos nuestra destrucción y la devastación de la diversidad de la vida”.

“Se consume más de lo que la Tierra soporta”

Una afirmación tajante que no acepta términos medios ¿Cómo se sustenta?

En la confluencia actual de tres crisis estructurales. La crisis debido a la falta de sustentabilidad del planeta Tierra; la crisis social mundial; y la crisis del calentamiento creciente.

¿Puede ejemplificar esa afirmación?

A nivel social, casi la mitad de la humanidad vive hoy por debajo del nivel de miseria. Las cifras son aterradoras. El 20% más rico consume el 82,49 % de todas la riqueza de la Tierra y el 20% más pobre, se tiene que contentar con un minúsculo 1,6%.

En cuanto al calentamiento de la Tierra, la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación) ha advertido de que en los próximos años habrá entre 150 y 200 millones de refugiados climáticos. Las previsiones más dramáticas hablan de un aumento para 2035 de 4°C. Y se especula para final del siglo con un aumento de 7°C. Si esto realmente se produce, ningún tipo de vida hoy conocido podrá sobrevivir. En cuanto a la crisis de sustentabilidad, doy un ejemplo ilustrativo: la humanidad está hoy consumiendo un 30% más de la capacidad de reposición. Es decir un 30% más de lo que la Tierra misma puede reponer.

Sin embargo esta tendencia consumista del planeta no es nueva...

No. Pero lo que es nuevo son los niveles acelerados de ese deterioro. Según estudios de todo crédito, en 1961 precisábamos de la mitad de la Tierra para dar respuesta a las demandas humanas. En 1981 se daba un empate, es decir ya necesitábamos la Tierra entera. En 1995 sobrepasamos en un 10% la capacidad de reposición, aunque todavía era soportable. En 2008, superamos el 30%. La Tierra está dando señales inequívocas de que ya no aguanta más.

“En algunos años se necesitarían dos Tierras”

¿Con perspectivas futuras todavía más preocupantes?

Si se mantiene el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial entre 2-3% por año, como está previsto, en 2050 necesitaríamos dos planetas Tierra para dar respuesta al consumo, lo que es imposible porque contamos con una sola.

¿Eso obliga a comenzar a pensar en otro paradigma de civilización?

En efecto. No podemos producir como venimos haciendo hasta ahora. El actual modelo de producción, el capitalista, parte del falso presupuesto que la tierra es como un gran baúl del cual se pueden sacar recursos indefinidamente para obtener beneficios con la mínima inversión posible en el tiempo más corto. Hoy queda claro que la Tierra es un planeta pequeño, viejo y limitado que no soporta una explotación ilimitada. Tenemos que dirigirnos hacia otra forma de producción y asumir hábitos de consumo distintos. Producir para responder a las necesidades humanas en armonía con la Tierra, respetando sus límites, con un sentido de igualdad y de solidaridad con las generaciones futuras. Ése es el nuevo paradigma de civilización.

Copenhague: la influencia del poder económico

Para volver al hoy y al aquí... En pocas semanas se celebrará en Copenhague la Conferencia sobre el Clima. ¿Hay perspectivas de un acuerdo?

Hay una premisa clave. Debemos hacer todo lo posible para estabilizar el clima evitando que el calentamiento de la tierra sea mayor a 2 ó 3 grados y que la vida pueda continuar. Comprendiendo que ya ese calentamiento implicaría una devastación de la biodiversidad y el holocausto de millones de personas, cuyos territorios no serán más habitables, especialmente en África y en el sudeste asiático. Me preocupa, en ese escenario, la irresponsabilidad de muchos gobiernos, especialmente de los países ricos, que no quieren establecer metas consistentes para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y salvar el clima. ¡Una verdadera ecomiopía!

¿Eso proviene de una falta de voluntad política para llegar a acuerdos?

Sobre todo de un conflicto de intereses. Las grandes empresas, por ejemplo las petroleras, no quieren cambiar porque perderían sus enormes ganancias actuales. Hay que entender la interdependencia del poder político y el económico. El gran poder es el económico. El político es una derivación del económico. Los Estados, en muchos casos, no representan los intereses de los pueblos sino de los grandes actores económicos.

En caso de un fracaso de Copenhague, ¿cuál sería el escenario posterior en lo que concierne a la ya grave situación climática?

A mi entender, si hay una frustración política, eso puede significar un reto enorme para la sociedad civil. Para que se movilice, presione y promueva los cambios que vienen siempre de abajo. Confío en eso: la razón, la prudencia, la sabiduría vendrán de la sociedad civil. Será también, en cuanto al clima, el principal sujeto histórico. Ningún cambio real viene de arriba, sino de abajo.

Y a pesar de lo difícil del presente, tengo la confianza que no se trate de una tragedia que acabará mal sino de una crisis que purifica y que nos permita dar un salto en la dirección de un futuro mejor.

¿Con un programa común para salvar la Tierra?

Impulsando una bio-civilización que deberá promover cuatro ejes esenciales. El uso sustentable, responsable y solidario de los limitados recursos y servicios de la naturaleza. El control democrático de las relaciones sociales, especialmente sobre los mercados y los capitales especulativos. Un ethos mínimo mundial que debe nacer del intercambio multicultural, enfatizando en la compasión, la cooperación y la responsabilidad universal. Y la espiritualidad, como dimensión antropológica y no como un monopolio de las religiones. Debe desarrollarse como expresión de una conciencia que se siente parte de un Todo mayor, que percibe una Energía poderosa y que representa el sentido supremo de todo.

Vida de compromiso

Leonardo Boff nació en Concordia, Estado brasilero de Santa Catarina.

En diciembre del 2008 cumplió 70 años (nació el 14 de diciembre de 1938).

Para esa ocasión se publicó en Suiza el libro: “Leonardo Boff: abogado de los pobres”, en homenaje a su trabajo pastoral y de acompañamiento de los movimientos populares y sociales de Latinoamérica. Y en reconocimiento a su producción literaria. Ha escrito hasta el momento 82 libros, muchos de ellos traducidos a decenas de lenguas.

En los años setenta, fue uno de los “padres” fundadores de la Teología de la Liberación. Lo que le valió una primera sanción del Vaticano en 1985. Ante una nueva amenaza de sanción Boff renunció a sus actividades sacerdotales en 1992 y se autoproclamó al estado laico.

Además del Doctorado Honoris Causa que recibe en noviembre de este año de la Universidad de Neuchâtel, obtuvo igual título honorífico, entre otras, de las universidades de Lund (Suecia); Londres (Gran Bretaña); Turín (Italia) y San Leopoldo (Brasil).

En diciembre del 2001 recibió el Premio Nobel Alternativo de la Paz por sus aportes a la lucha por la defensa del clima y su compromiso social.

En la actualidad continúa sus aportes teológicos, con un particular acento en la temática ecológica. Es asesor del Movimiento de los Trabajadores rurales sin Tierra (MST) y de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) de Brasil.

Sergio Ferrari. Colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria.

CAMPANAS POR LA GRIPE. Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas.

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Este video muy interesante sobre la gripe A, lo subió a Vimeo Alish, allí podéis ver su canal. Debemos todos agradecerle el esfuerzo realizado. Si queréis ver el video completo aquí os dejo el enlace: http://www.vimeo.com/alish. También publicamos un artículo suyo de La Doctora Sor Teresa Forcades, monja del Monasterio de Montserrat.

Una reflexión y una propuesta en relación a la nueva gripe.

Teresa Forcades i Vila, médica, doctora en salud pública.

Este documento es una traducción del original catalán que puede encontrarse en el bloc de Teresa Forcades.

1. DATOS CIENTÍFICOS

* Los dos primeros casos conocidos de la nueva gripe (virus A/H1N1 cepa S-OIV) se diagnosticaron en California (EEUU) el día 17 de abril de 2009. 1

* La nueva gripe no es nueva porque sea del tipo A, ni tampoco porque sea del subtipo H1N1: la epidemia de gripe de 1918 fue del tipo A/H1N1 y desde 1977 los virus A/H1N1 forman parte de la temporada de gripe de cada año 2; lo único que es nuevo es la cepa S-OIV. 3 4

* Un 33% de las personas mayores de 60 años parecen tener inmunidad para el virus de la nueva gripe. 5

* Desde su inicio hasta el 15 de septiembre del 2009, han muerto de esta gripe 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo 6; hay que tener en cuenta que cada año mueren en Europa entre 40.000 y 220.000 personas a causa de la gripe. 7

* Tal y como han manifestado públicamente reconocidos profesionales de la salud – entre ellos el Dr. Bernard Debré (miembro del comité nacional de ética de Francia) y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín (presidente de la asociación de colegios de médicos del Estado Español) – , los datos obtenidos de la temporada de gripe que ya han pasado los países del hemisferio sur, demuestran que la tasa de mortalidad y de complicaciones de la nueva gripe es inferior a la de la gripe de cada año. 8

2. IRREGULARIDADES QUE HAY QUE EXPLICAR

* A finales de enero del 2009, la filial austríaca de la farmacéutica norteamericana Baxter distribuyó a 16 laboratorios de Austria, Alemania, la República Checa y Eslovenia, 72 kg de material para preparar miles de vacunas contra el virus de la gripe estacional; las vacunas tenían que ser administradas a la población de estos países durante los meses de febrero-marzo; antes de que ninguna de estas vacunas fuese administrada, un técnico de laboratorio de la empresa BioTest de la República Checa decidió por su cuenta probar las vacunas en hurones, que son los animales que desde 1918 se utilizan para estudiar las vacunas de la gripe; todos los hurones vacunados murieron; se investigó entonces en qué consistía exactamente el material enviado por la casa Baxter y se descubrió que contenía virus vivos de la gripe aviar (virus A/H5N1) combinados con virus vivos de la gripe de cada año (virus A/H3N2); si esta contaminación no se hubiese descubierto a tiempo, la pandemia que sin base real están anunciando las autoridades sanitarias globales (OMS) y nacionales, ahora seria una espantosa realidad; esta combinación de virus vivos puede ser especialmente letal porque combina un virus que tiene un 60% de mortalidad pero es poco contagioso (el virus de la gripe aviar) con otro que tiene una mortalidad muy baja pero con una gran capacidad de contagio (un virus de los de la gripe de cada año). 9

* El 29 de abril del 2009, cuando hacía sólo 12 días que se habían detectado los dos primeros casos de la nueva gripe, la Dra. Margaret Chan, directora general de la OMS, declaró que el nivel de alerta por peligro de pandemia se encontraba en fase 5 y ordenó que todos los gobiernos de los estados miembros de la OMS activasen planes de emergencia y de alerta sanitaria máxima; un mes más tarde, el 11 de junio del 2009, la Dra. Chan declaró que en el mundo ya teníamos una pandemia (fase 6) causada por el virus A/H1N1 S-OIV 10; ¿cómo pudo declarar algo así cuando, de acuerdo con los datos científicos expuestos más arriba, la nueva gripe es en realidad más benigna que la gripe de cada año y, además, no es un virus nuevo y ya existe parte de la población que tiene inmunidad? Lo pudo declarar porque en el mes de mayo la OMS había cambiado la definición de pandemia; antes de mayo del 2009 para poder declarar una pandemia era necesario que muriese a causa de un agente infeccioso una proporción significativa de la población; este requerimiento –que es el único que da sentido a la noción clínica de pandemia y a las medidas políticas que se le asocian– fue eliminado de la definición el mes de mayo del 2009 11, después que el 26 de abril los EEUU se hubiesen declarado en “estado de emergencia sanitaria nacional”, cuando en todo el país sólo había habido 20 personas infectadas de la nueva gripe y ninguna de ellas había muerto. 12

3. CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LA DECLARACIÓN DE “PANDEMIA"

* En el contexto de una pandemia es posible declarar la vacuna obligatoria para determinados grupos de personas o incluso para el conjunto de los ciudadanos. 13

* ¿Qué le puede ocurrir a una persona que decida no vacunarse? Mientras no se haya decretado que la vacuna es obligatoria, no le puede ocurrir nada; ahora bien, si llegase a decretarse la obligatoriedad, el estado tiene la obligación de hacer cumplir la ley imponiendo multa o prisión (en el estado de Massachussetts la multa propuesta para este caso podría llegar a los 1.000 dólares por día que pasa sin que te vacunes 14).

* Frente a esto, hay quien puede pensar: si me obligan, pues me vacuno y ya está, total, la vacuna es más o menos como la de cada año, tampoco hay para tanto…

* Es necesario que se sepa que hay tres novedades que hacen que la vacuna de la nueva gripe sea diferente a la de cada año: la primera novedad es que la mayoría de los laboratorios están diseñando la vacuna de manera que con una sola inyección no sea suficiente y sean necesarias dos; la OMS recomienda también que no se deje de administrar la vacuna de la gripe estacional; quién siga estas recomendaciones de la OMS se expone a ser inyectado tres veces; esto es una novedad que teóricamente multiplica por tres los posibles efectos secundarios, pero en realidad nadie sabe qué efectos puede causar, pues nunca antes se había hecho algo así. La segunda novedad es que algunos de los laboratorios responsables han decidido añadir a la vacuna coadyuvantes más potentes que los utilizados hasta ahora en la vacuna anual; los coadyuvantes son sustancias que se añaden a la vacuna para estimular el sistema inmunitario; la vacuna de la nueva gripe que está fabricando el laboratorio Glaxo-Smith-Kline, por ejemplo, contiene un coadyuvante llamado AS03 (una combinación de escualeno y polisorbato que multiplica por diez la respuesta inmunitaria; el problema con esto es que nadie puede asegurar que este estímulo artificial del sistema inmunitario no provoque enfermedades auto inmunitarias graves al cabo de un tiempo (como la parálisis ascendente de Guillain-Barré) 15; y la tercera novedad, que distingue la vacuna de la nueva gripe de la vacuna de cada año, es que las compañías farmacéuticas que la fabrican están exigiendo a los estados que firmen acuerdos que les proporcionen impunidad en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos (ej: está previsto que la parálisis de Guillain-Barré afecte a unas 10 personas de cada millón que se vacunen); los EEUU ya han firmado un acuerdo que libera tanto a los políticos como a las farmacéuticas de toda responsabilidad por los posibles efectos secundarios de la vacuna 16.

UNA REFLEXIÓN

Si el envío de material contaminado que fabricó la casa Baxter en enero no hubiese sido casualmente descubierto, se habría producido efectivamente la gravísima pandemia con el potencial de causar la muerte de millones de personas que algunos están anunciando. Es inexplicable la falta de resonancia política y mediática de lo que ocurrió en febrero en el laboratorio checo. Aún es más inexplicable el grado de irresponsabilidad demostrado por la OMS, por los gobiernos y por las agencias de control y prevención de enfermedades en declarar una pandemia y promover un nivel de alerta sanitaria máxima sin base real. Es irresponsable e inexplicable hasta extremos inconcebibles la billonaria inversión de euros obtenidos del erario público destinados a fabricar millones y millones de dosis de vacuna contra una pandemia inexistente, mientras no hay suficiente dinero para ayudar a millones de personas (más de 5 millones sólo en los EEUU) que a causa de la crisis han perdido su trabajo y su casa.

Mientras no se aclaren estos hechos, el riesgo de que puedan distribuirse vacunas contaminadas este invierno y el riesgo de que puedan llegar a adoptarse medidas legales coercitivas para forzar la vacunación, son riesgos reales que en ningún caso hay que infravalorar.

En caso de que la gripe siga tan benigna como hasta ahora, no tiene ningún sentido exponerse al riesgo de recibir una vacuna contaminada o de sufrir una parálisis de Guillain-Barré.

En caso de que la gripe se agrave de forma inesperada, como ya hace meses que anuncian sin tener ninguna base científica un número sorprendente de altos cargos –entre ellos la directora general de la OMS–, y de repente empiecen a morir a causa de la gripe muchas más personas de lo que es habitual, aún tendrá menos sentido dejarse presionar para vacunarse, porque una sorpresa así sólo podrá significar dos cosas: 1. que el virus de la gripe A que ahora circula ha sufrido una mutación; 2.- que está circulando otro (u otros) virus. En ambos casos la vacuna que se está preparando ahora no serviría para nada y, teniendo en cuenta lo que ocurrió en enero con la casa Baxter, pudiera ser que incluso fuera la vía de transmisión de la enfermedad.

UNA PROPUESTA

Mi propuesta es clara:

- Además de mantener la calma, tomar precauciones sensatas para evitar el contagio y no dejarse vacunar, cosa que ya proponen muchas personas con sentido común en nuestro país.

- Hago un llamamiento a activar con carácter urgente los mecanismos legales y de participación ciudadana necesarios para asegurar de forma rotunda que no se podrá forzar a nadie en nuestro país a ser vacunado en contra de su voluntad, y que los que decidan libremente vacunarse no serán privados del derecho a exigir responsabilidades ni del derecho a ser compensados económicamente (ellos o sus familiares) en caso que la vacuna les cause una enfermedad grave o la muerte.

[1] Zimmer SM, Burke, DS. Historical Perspective: Emergence of Influenza A (H1N1) viruses. NEJM, Julio 16, 2009. p. 279

[2] ‘The reemergence was probably an accidental release from a laboratory source in the setting of waning population immunity to H1 and N1 antigens’, Zimmer, Burke, op. cit., p. 282

[3] Zimmer, Bunker, op. cit., p. 279

[4] Doshi, Peter. Calibrated response to emerging infections. BMJ 2009;339:b3471

[5] US Centers for Disease Control and Prevention. Serum cross-reactive antibody response to a novel influenza A (H1N1) virus after vaccination with seasonal influenza vaccine. MMWR 2009; 58: 521-4.

[6] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)

[7] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)

[8] Cf. Le Journal du Dimanche (25 juliol ’09): Debré: ‘Cette grippe n’est pas dangereuse’; cf. La Razón (4 septiembre ’09): Rodríguez Sendín: Cordura frente el alarmismo en la prevención de la gripe A

[9] Cf. Virus mix-up by lab could have resulted in pandemic. The Times of India, sección de ciencia, 6 marzo 2009.

[10] http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2009

[11] Cohen E. When a pandemic isn’t a pandemic. CNN, 4 de mayo ’09. http://edition.cnn.com/2009/HEALTH/05/04/swine.flu.pandemic/index.html

[12] Doshi Peter Calibrated response to emerging infections VMJ 2009;339:b3471

[13] Falkiner, Keith. Get the rushed flu jab or be jailed. Irish Star Sunday, 13 septiembre ’09.

[14] Senate Bill n. 2028: An act relative to pandemic and disaster preparation and response in the commonwealth. 4 agosto ’09. Cf. Moore, RT. Critics rage as state prepares for flu pandemic. 11 septiembre ’09. WBUR Boston.

[15] Cf. Vaccination H1N1: méfiance des infirmières. www.syndicat-infirmier.com/Vaccination-H1N1-mefiance-des.htlm

[16] Stobbe, Mark. Legal immunity set for swine flu vaccine makers. Associated Press, 17 Julio ’09.