Dom Pedro Casaldáliga, amenazado por invasores de Maraiwatsede

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La novela de la Tierra Indígena (TI) de Maraiwatsede, situada en el Alto de Boa Vista, Mato Grosso, el Xavante, cada día tiene nuevos capítulos. A principios de la semana pasada, un grupo de mujeres, hecho manifestaciones en la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia y salió de la pista en frente del Palacio Presidencial, bloquearon el tráfico durante unos minutos.

Se buscaba revertir la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF), que dejó sin mandato judicial del Tribunal Federal Regional (TRF 1 º), que suspendió el juicio de intrusos (eliminación de los no indígenas) zona.

A su regreso de Brasilia, los días 9, irritado y enojado porque no han conseguido lo que querían, estos manifestantes hablaron, sin preocuparse de los otros pasajeros en el autobús, en contra de los indios y la Prelatura de São Félix do Araguaia. En un momento uno de ellos dijo: “Sabemos que todo esto es culpa de Peter Bishop, pero vamos a resolver bastante fácil, vamos a hacer una breve visita a él.”

Las amenazas no son nuevas, pero se necesita una más grave porque los atacantes de la zona de la India, después de haber logrado durante casi dos décadas para crear todos los embargos legales posibles contra su expulsión, ya están desesperados, porque los resultados son parecidos.

El 3 de noviembre, Damian hijo del jefe para volver a Garzas Bar, donde había ido para el tratamiento dejar indígena, fue perseguido por dos vehículos conducidos por personas con las que fueron reconocidas con la oficina de la Selva, el núcleo de la invasión del territorio indio Maraiwatsede . Más tarde, otros tres coches que dejar de tratar de rodear el vehículo y dirigida por él. Al tratar de escapar de la persecución, el coche volcó, dejando el inconsciente indígena. Los camioneros de conducción a lo largo del sitio rescató al conductor. El vehículo fue quemado finalmente por los perseguidores.

La historia de la agresión contra el Xavante de Maraiwatsede se extiende por casi medio siglo. Su territorio fue ocupado, la sugerencia de la década de 1960. En las inmediaciones de la aldea fue construida para albergar la Granja Suiá Missu en 1962. En 1966, los indios eran arrancados de su tierra y arrojados en otro pueblo 400 kms.

En 1980, Suiá Missu fue vendido a una empresa italiana, durante Rio/92, presionado por las entidades brasileñas e italianas, se comprometió a volver a Xavante 165.000 hectáreas.

Esto causó indignación en los agricultores y los políticos locales que, incluso en 1992, organizó la invasión de la zona de la tierra cada vez más grande y mejor y la búsqueda de familias de campesinos sin tierra o los ocupantes ilegales para ocupar el resto, por decir que la Tierra tenía un destino social.

En 1993 la zona fue declarada tierra indígena. En 1998, ya demarcadas, fue aprobado por decreto del Presidente de la República. Sin embargo, el Xavante sólo regresó en 2004, la promoción de la ocupación de su propio territorio.

Desde 1995, la acción legal ya la determinación de los intrusos en la zona, ya la suspensión de la pena, si tenían éxito. En 2012, cuando la FUNAI y el Ministerio Público Federal (MPF) ya había presentado a los intrusos Justicia planea comenzar en octubre, un juez de la TRF-1, 13 de septiembre, ordenó la suspensión de la acción. Por último, el 17 de octubre, el Supremo Tribunal Federal (STF) suspendió la orden judicial y el Tribunal Federal inició el 6 de noviembre, la entrega de citaciones para la eliminación de los ocupantes ilegales de sus tierras. Un grupo de trabajo, con el apoyo de la Fuerza Nacional, el Ejército y la Policía Federal, se encuentra en la zona por decisión judicial efectiva.

La Coordinación Nacional de la CPT está satisfecho con el resultado de este caso, pero no antes de darse cuenta de la diferencia de trato entre los grupos indígenas y otras comunidades tradicionales, frente a la propiedad. El Maraiwatsede es emblemático de. Los derechos de los pueblos indígenas y otras comunidades primitivas son sólo toleradas, sino para que tengan validez, el camino por recorrer es largo y arduo.

La prórroga indefinida de la resolución de conflictos parece ser una estrategia para socavar la resistencia de las comunidades. Multiplicar los recursos judiciales extremas, se niega la autenticidad de los documentos, se pusieron bajo sospecha autores de los informes antropológicos y otras acciones del género. Son miles de subterfugios legales, admitidas por la justicia, por los procesos, en especial el reconocimiento de territorial, no camine.

Además, los procesos que implican el “derecho de propiedad” es una agilidad impresionante. A menudo, sin necesidad de documentos que acrediten la propiedad legal y no escuchar a los que se verán afectados se emiten mandatos recuperación que se realizan rápidamente usando hasta que todo el aparato coercitivo del estado.

La Coordinación Nacional de la CPT felicita a los Xavante de Maraiwatsede por su lucha persistente de la resistencia, y presenta la Prelatura de São Félix do Araguaia y por lo que cada particular, su obispo emérito, Mons. Pedro Casaldáliga, su solidaridad, sobre todo ahora que los ataques y amenazas venideras

RUANDA Y UGANDA APOYAN A REBELDES M23 DEL CONGO.

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¿Hasta cuándo las riquezas naturales del Congo seguirán siendo motivo de maldición para su pueblo?


Desde hace varios meses, una nueva rebelión “liberadora” siembra la desolación entre los habitantes de la provincia congoleña del Kivu-Norte, cuya capital es Goma. Se trata del Movimiento 23 de marzo (M23), creado por militares que ya anteriormente habían participado en una rebelión (CNDP) y que en 2009, como consecuencia de un acuerdo, se integraron en el ejército oficial congoleño. Esta rebelión, según ellos, está motivada porque Kinshasa no ha cumplido lo firmado.
El apoyo de Uganda y sobre todo Ruanda a estos rebeldes, tanto a nivel de organización político–estratégica como en la misma formación militar, está documentado por diversos informes concordantes entre ellos. El más significativo, redactado por un grupo de expertos de la ONU, establecía que Uganda y Ruanda estaban apoyando logísticamente con armas y municiones, y con hombres la pretendida rebelión “liberadora”. Según este informe, la cadena de mando del M23 se remontaría hasta el ministro de Defensa ruandés, general James Kabarebe. Estas acusaciones, rechazadas airadamente por Ruanda, han derivado en reuniones del Comité sancionador de la ONU y en la congelación por parte de varios países de los fondos de ayuda a Ruanda.

Sin embargo, la llamada “comunidad internacional”, influida por los padrinos del régimen genocida de Paul Kagame, -Gran Bretaña y EEUU-, no termina de decidirse a condenar severamente a las autoridades ruandesas y evita citarlas como máximas responsables del desastre. Solo algunos oficiales del M23, como Bosco Ntaganda o el coronel Makenga, aparecen en la lista de perseguibles y sancionables, cerrando los ojos ante la implicación ruandesa en la agresión y en el expolio de la región, ahora en guerra abierta.

Los últimos acontecimientos revelan que se ha alcanzado un punto de no retorno. Goma ha caído; el ejército congoleño, humillado, ha huido; la comunidad internacional ha sido desafiada. La muerte, los saqueos, las violaciones, el reclutamiento de niños soldados, la huida y desplazamiento de poblaciones, vuelven a convertirse en realidad cotidiana. La ofensiva sobre Goma, programada y ejecutada concienzudamente, puede extenderse hacia el norte (Beni–Butembo) y hacia el sur (Bukavu). Un portavoz de los rebeldes ha declarado: “El viaje para liberar el Congo no ha hecho más que empezar (…) Vamos a Bukavu y luego a Kinshasa, ¿estáis preparados para uniros a nosotros?”

No pocos congoleños expatriados acusan al presidente Kabila de mantener conscientemente la debilidad de las Fuerzas Armadas Congoleñas para facilitar y hasta justificar la progresiva anexión del este del Congo a Ruanda. Se apoyan en que mientras Goma caía en manos de los rebeldes del M23, el presidente Kabila volaba a Kampala para reunirse con el presidente ruandés, Kagame, convocados por el ugandés Museveni, revestido repentinamente de mediador.

Entre tanto, la misión de la ONU, la MONUSCO, tiene desplegados unos 17.000 soldados en el Congo, de los que 7.000 se encuentran en el convulso este y, a pesar de disponer de abundantes medios, ha sido incapaz de cumplir su misión de proteger a la población civil y frenar a los rebeldes. Laurent Fabius, ministro francés de exteriores se ha preguntado si la MONUSCO no ha fracasado en su misión “ya que es absurdo que los cascos azules no se hayan batido para impedir que unos centenares de rebeldes se hagan con el control de Goma”. No cabe la menor duda de que lo que ocurre en el Este del Congo es también responsabilidad de la comunidad internacional.

La captura de Goma por el M23 es una afrenta sin precedentes para el estado de derecho internacional y para la misión de paz más grande y más cara de las Naciones Unidas e intensifica una crisis humanitaria que ya era alarmante.

¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo las riquezas naturales del Congo seguirán siendo motivo de maldición para su pueblo? ¿Hasta cuándo las llamadas grandes potencias callarán el genocidio más grande de África y quizás de la humanidad? ¿Hasta cuándo los congoleños deberán derramar su sangre por haber nacido en esta zona del planeta? ¿No son suficientes los casi 8 millones de víctimas, la mayoría civiles, que se han producido desde 1994 en las interminables guerras del Congo?


Umoya-Federación de Comités de Solidaridad con África Negra
www.umoya.org
umoya@umoya.org
Madrid, 26 de noviembre de 2012

Baula-COR presenta la Agenda Latinoamericana 2013 "La Otra Economía"

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Con el lema "La Otra Economía" la Agenda Latinoamericana Mundial 2013 afronta, un año más, el reto de promover cambios de conciencia y buscar respuestas individuales y colectivas desde el compromiso y la empatía con los más empobrecidos de la sociedad . El grupo Baula Comité Óscar Romero de Santa Margarida de Montbui hará la presentación de esta obra colectiva que desde el año 1992 sirve de herramienta pedagógica en todo el mundo ante las grandes causas solidarias. La obra, iniciativa de dos teólogos de la liberación, José María Vigil y Pedro Casaldáliga, se presentará al público el sábado, 1 de diciembre, en los locales parroquiales de Santa Margarda de Montbui (en la calle la Tossa, 12) a partir de las 10 de la mañana.

Este año, Baula-COR ha preparado una matinal de reflexión que contará con las intervenciones de Francisco Ferrer, del Seminario de Economía Crítica Taifa, y de Kora Martínez, miembro del Equipo de Servicios de la CNP de las CEB en Masaya ( Nicaragua). En medio de las dos charlas, hacia las 11 de la mañana, se hará una pausa para el café.


La Agenda Latinoamericana Mundial 2013 no aborda un tema nuevo, sino que empalma con la lucha utópica de la búsqueda de la justicia de años anteriores, pero se concentra en el terreno de la economía. Según explica Pedro Casaldáliga en la introducción fraterna, al margen de reformas económicas, "La Otra Economía" plantea la necesidad de un cambio profundo, integral, desmontando la estructura económica actual. En palabras de Pedro Casaldáliga, << soñamos con un cambio sistémico que atienda las necesidades y aspiraciones de toda la Familia Humana >>.

<< Ayudar a cambiar el sowftware y promover nuevas prácticas desde una militancia concienciadora >> es según afirma Vigil uno de los principales objetivos de este libro agenda que aparte de servir de dietario, recoge artículos de reflexión de personas militantes en la cultura de la paz y el altermundismo-el otro mundo posible.

Una vez más, personas de todo el mundo han participado en los contenidos de esta Agenda "aconfesional, ecuménica y macro ecuménica", Arcadi Oliveres, Josep Manel Busqueta, María López Vigil, Leonardo Boff, Carlos Taibo, Chico Whitaker y Teresa Forcades , entre muchas otras.

La Agenda Latinoamericana edita en veintidós seis países y se traduce a diferentes lenguas. Muchas entidades destinan los beneficios de la venta a los proyectos de cooperación y solidaridad que llevan a cabo, como es el caso de Baula-COR.

Se puede consultar también en Internet en las páginas www.latinoamericana.org y www.agenda.latinoamericana.org.

Los retos de Río+20

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Los retos de Río+20

Ignacio Ramonet, Le Monde Diplomatique

Brasil acoge en Río de Janeiro, del 20 al 22 de junio, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, llamada también “Rio+20” porque se ­celebra dos décadas después de la primera gran Cumbre de la Tierra de 1992. Asistirán a ella más de 80 jefes de Estado. Las discusiones se centrarán en torno a dos temas principales: 1) una “economía verde” en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza; y 2) el marco institucional para el desarrollo sostenible. En paralelo al evento oficial, también se celebra la Cumbre de los Pueblos que congrega a los movimientos sociales y ecologistas del mundo.

Las cuestiones ambientales y los desafíos del cambio climático siguen constituyendo urgencias mayores de la agenda internacional (1). Pero esta ­realidad está siendo ocultada, en España y en Europa, por la gravedad de la crisis económica y financiera. Normal.

La eurozona atraviesa uno de sus momentos más difíciles a causa del ­fracaso manifiesto de las políticas de “austeridad a ultranza”. La recesión se ha instalado en varias economías, con un desempleo en alza y dramáticas tensiones financieras. España, en particular, vive sus momentos más preocupantes desde 2008; peores que cuando ­quebró el banco Lehman Brothers. La economía ha debido someterse a la auditoría de los inspectores de Bruselas. La prima de riesgo se disparó entrando en zona de intervención, y se han vuelto a despertar todas las dudas sobre la solvencia del sistema bancario español, arrastrado por la escandalosa quiebra de Bankia.

Ante el fracaso del Banco de España, y las dudas sobre la credibilidad del sistema financiero, se ha tenido que recurrir a un grupo de firmas “independientes” extranjeras para analizar la morosidad oculta de los bancos españoles (2). Entre los ciudadanos se extiende la idea de que España va a necesitar, de manera más o menos inmediata, el apoyo del Fondo de Rescate Europeo, como ya le ocurrió a Irlanda, Grecia y Portugal. El 62% de los españoles lo teme.

Cunde pues el pesimismo. El premio Nobel de economía Paul Krugman echó leña al fuego cuando, el mes pasado (3), avisó que es “muy posible” que Grecia abandone el euro en el curso de este mes de junio... Una salida de Atenas de la moneda única europea tendría como consecuencia inmediata la fuga de capitales hacia los paí­ses vecinos y la retirada en masa de los depósitos bancarios. Fenómenos que se contagiarían inevitablemente a Portugal e Irlanda y, sin duda, a España e Italia. Krugman vaticinó por cierto que no descartaba que, después, llegara a España y a Italia un corralito bancario (4)... 

En esas preocupaciones estamos. Y por eso los ciudadanos europeos siguen con tanta atención la agenda electoral europea: elecciones legislativas francesas el 10 y el 17 de junio; nuevas elecciones griegas ese mismo día 17 de junio. Y la cumbre de Bruselas del 28 y 29 de junio que decidirá por fin si la Unión Europea sigue la senda alemana de la austeridad hasta la muerte, o si adopta la vía francesa del crecimiento y del resurgimiento. Dilema vital. 

Pero ello, a pesar de su dramatismo, no debe hacernos olvidar que, a escala del planeta, hay otros dilemas vitales no menos decisivos. Y el principal de ellos es el desastre climático del que será cuestión, también este mes, en Río de Janeiro. Recordemos que, en 2010, el cambio climático fue la causa del 90% de los desastres naturales que ocasionaron la muerte de unas 300.000 personas, con un quebranto económico estimado en más de 100.000 millones de euros… 

Otra contradicción: en Europa, los ciudadanos reclaman, con razón, más crecimiento para salir de la crisis; pero en Río, los ecologistas advertirán que el crecimiento –si no es sostenible– significa siempre mayor deterioro del medio ambiente y mayor peligro de agotamiento de los limitados recursos del planeta...
Los líderes mundiales, junto con miles de representantes de gobiernos, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales y otros grupos de la sociedad civil, se reúnen pues en Río de Janeiro para definir precisamente una agenda global a fin de garantizar la sostenibilidad ambiental y también reducir la pobreza y promover la igualdad social. El debate central estará entre el concepto de “economía verde” que defienden los portavoces del neoliberalismo, y el de “economía ­solidaria”, promovida por los movimientos que creen que sin la superación del modelo actual de “desarrollo predatorio”, basado en la acumulación privada de riqueza, no habrá preservación ambiental. 

Los países ricos acuden a Río con esa propuesta principal de la “economía verde”. Un concepto-trampa que se limita a designar, la mayoría de las veces, un simple camuflaje verde de la economía pura y dura de siempre. Un “enverdecimiento”, en suma, del ­capitalismo especulativo. Esos países desean que la Conferencia Rio+20 les otorgue un mandato de las Naciones Unidas para empezar a definir, a ­escala planetaria, una serie de indicadores de medición para evaluar económicamente las diferentes funciones de la naturaleza, y crear de ese modo las bases para un mercado mundial de servicios ambientales.

Esa “economía verde” desea no sólo la mercantilización de la parte material de la naturaleza ­sino la mercantilización de los procesos y funciones de la naturaleza. En otras palabras, la “economía verde”, como afirma el activista boliviano Pablo Solón, busca no sólo mercantilizar la madera de los bosques sino mercantilizar también la capacidad de absorción de dióxido de carbono de esos mismos bosques (5). 

El objetivo central de esa “economía verde” es crear, para la inversión privada, un mercado del agua, del medio ambiente, de los océanos, de la biodiversidad, etc. Asignando precio a cada elemento del medio ­ambiente, con el objetivo de garantizar las ganancias de los inversores privados. De tal modo que la “economía verde”, en vez de crear productos reales, organizará un nuevo mercado inmaterial de bonos e instrumentos financieros que se negociarán a través de los bancos. El mismo sistema bancario culpable de la crisis financiera del 2008, que recibió miles de millones de euros de los gobiernos, dispondrá así, a su antojo, de la Madre Naturaleza para seguir especulando y realizando de nuevo cuantiosas ganancias. 

Frente a estas posiciones, paralelamente a la Conferencia de la ONU, la sociedad civil organiza en Río la Cumbre de los Pueblos. En este foro se presentan alternativas en defensa de los “bienes comunes de la humanidad”. Producidos por la naturaleza o por grupos humanos, a nivel local, nacional o global, estos bienes deben ser de propiedad colectiva. Entre ellos están el aire y la atmósfera, el agua, los acuíferos –ríos, océanos y ­lagos–, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques ­naturales, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el ­conocimiento, ­Internet, los productos distribuidos con licencia libre, la información genética, etc. El agua dulce empieza a ser vista como el bien común por excelencia, y las luchas contra su privatización –en varios Estados– han tenido notable éxito. 

Otra idea que preconiza la Cumbre de los Pueblos es la de una transición gradual entre una civilización antropocéntrica y una “civilización biocéntrica”, centrada en la vida, lo que implica el reconocimiento de los derechos de la Naturaleza y la redefinición del buen vivir y de la prosperidad de modo que no dependan del crecimiento económico infinito. También defiende la soberanía alimentaria. Cada comunidad debe poder controlar los alimentos que produce y consume, acercando consumidores y productores, defendiendo una agricultura campesina y prohibiendo la especulación financiera con los alimentos. 

En fin, la Cumbre de los Pueblos reclama un vasto programa de “consumo responsable” que incluya una nueva ética del cuidado y del compartir; una preocupación contra la obsolescencia artificial de los productos; una preferencia por los bienes producidos por la economía social y solidaria basada en el trabajo y no en el capital; y un rechazo del consumo de productos realizados a costa del trabajo esclavo (6).

La Conferencia Rio+20 ofrece así la ocasión a los movimientos sociales, a escala internacional, de reafirmar su lucha por una justicia ambiental en oposición al modelo de desarrollo especulativo. Y su rechazo del intento de “enverdecimiento” del capitalismo. Según esos movimientos, la “economía verde” no constituye una solución a la crisis ­ambiental y alimentaria. Al contrario, se trata de una “falsa solución” que agravará el problema de la mercantilización de la vida (7). En suma, un nuevo disfraz del sistema. Y los ciudadanos están cada vez más hartos de los disfraces. Y del sistema.

(1) Léase Ignacio Ramonet, “Urgencias climáticas”, Le Monde diplomatique en español, enero de 2012.

(2) El País, Madrid, 21 de mayo de 2012.


(4) “Corralito” es una palabra surgida durante la crisis económica argentina de 2001, cuando ante la avalancha de clientes a los bancos para retirar sus ahorros, el ministro Domingo Cavallo decidió que cada titular de cuenta sólo podría retirar un máximo de 250 pesos por semana. El ministro español de Hacienda, Cristóbal Montoro, declaró, al revuelo causado por la palabras de Krugman, asegurando que un corralito en España es una posibilidad técnicamente imposible.

(5) Pablo Solón, “¿Qué pasa en la negociación para Rio+20?”, 4 de abril de 2012. http://rio20.net/documentos/que-pasa-en-la-negociacion-para-rio20


(7) Léase, “Declaración de la Asamblea de movimientos sociales”, Porto Alegre, 28 de enero de 2012. http://redconvergenciasocial.org/?p=160