El corazón de los COR y el SICSAL


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Mireia Rubio. Baula - Comité Óscar Romero de Santa Margarida de Montbui
Este primer fin de semana de junio, el corazón de las baulas catalanas junto con el resto de COR romeros del Estado Español y Europa nos hemos reunido en Madrid. Entre las cuatro paredes de una sala de reuniones, con ventanales abiertos a un jardín de recreo para los descansos, hemos compartido planes de trabajo militante, así como espiritualidad y ética para otro mundo mejor posible –parafraseando y haciendo propaganda a la vez, del foro social que se va a celebrar en el próximo mes de octubre en Sevilla http://www.forosocialsevilla.org/

Entre las tareas pendientes y las muchas inquietudes compartidas, la confrontación y la lucha permanente contra los inmigrantes ha sido una de las más destacas. Las amistades de Roma, Milán, París y Beziers, vinculadas a la red SICSAL han compartido con los comités españoles su indignación y preocupación por la creciente persecución y acoso a las personas inmigrantes en situación irregular y las asociaciones que les dan apoyo humanitario -mucho me temo que el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo no haya hecho más que empeorar esta tendencia violenta.

Nos han hablado de los Círculos de silencio, un espacio de denuncia social y pública de situaciones que vulneran los derechos humanos de las personas inmigrantes. Hemos anotado en la agenda los deberes para el próximo curso…

Otro de los temas compartidos y que hoy no deja de alertarnos en nuestros correos con un suma y sigue de adhesiones y nuevas denuncias, ha sido la represión que se ha desatado en el Norte de Perú ante la protesta de miles de indígenas que se oponen a la exploración y extracción de recursos naturales por parte de la multinacional francesa Penneco y la española Repsol, entre otras. Los muertos ya se cuentan por decenas. Aunque las informaciones tengan que contrastarse siempre, es importante que lo podamos hacer también desde el lado menos mediático: http://www.sicsal.net/articulos/node/926

A pesar de la consternación y la rabia, ha sido por encima de todo un gran encuentro fraterno, apasionado y lleno de esperanza. Quizás porque todos escuchamos de fondo la misma banda sonora de nuestro empeño humanitario: el grito de Romero - ¡cese la represión! - o las palabras justas de Casaldáliga - maldita sea la cruz que cargamos sin amor.

Para avivar las emociones y recobrar la energía que nos ha proporcionado el encuentro, sólo tenemos que recordar los pequeños detalles: las sonrisas y los abrazos, mucho más nutritivos que las comidas o las pausas del café, ¡a pesar de caernos como gloria!; las eucaristías sin escalones ni púlpitos, porque las personas que la compartimos nos sentimos iguales y nos miramos a los ojos de frente; las risas cómplices que invitan a futuras visitas, fiestas, cánticos y manifestaciones de amor y de protesta; y, ¡cómo no!, las sábanas rosas de la cama que me ha tocado: un lugar en el que descansar y abrigarse después de un largo día; un espacio íntimo, privilegiado y pacífico desde el que dar gracias y comprometerse para levantarnos al día siguiente con la misma rebeldía.

1 comentario:

  1. Anónimo6:47 p. m.

    y no nos ardia el corazon, mientras leiamos, de ese momento de Utopia, de Reino.

    unidos en la lucha no nos moveran.

    J.F.
    cor. chile

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